Cómo enriquecer tus ensaladas

Una buena ensalada es algo más que lechuga, tomate y cebolla. Enriquecer la clásica ensalada verde es mucho más fácil de lo que parece; sólo hay que tener imaginación y añadir ingredientes de calidad.

Equilibrio nutricional

A la hora de consumir una ensalada como plato único tenemos que elegir una base de pasta, arroz, cuscús, quinoa… Es necesario complementar esta base con queso, huevo, pescado, tofu o legumbres, y aliñarla con aceite de buena calidad, para conseguir un plato único bien equilibrado, que nos ofrezca hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas, minerales y agua.

De acuerdo con la estación

Lo mejor es elaborar las ensaladas con las verduras de cada estación, un hecho que enriquece su sabor y su aportación nutricional. También tenemos que aprender cómo y cuando nos convienen más las ensaladas refrescantes.

Añadir frutas secas y semillas

Las frutas secas y las semillas (como las pipas de girasol, calabaza o sésamo) son un excelente complemento, especialmente cuando las ensaladas son de cereales o de pasta. Son un concentrado de minerales y contienen triptófano, un aminoácido que complementa los cereales y legumbres.

Siempre el mejor aceite

Tenemos que escoger siempre el mejor aceite de oliva extra ecológico, y añadir un par de cucharadas a nuestra ensalada. También es interesante alternar el aceite de oliva con aceites poliinsaturados ricos en omega 3 (lino y germen de trigo) y omega 6 (sésamo y girasol).

Añadir algas

Las mejores son las que se ofrecen a punto para remojar y añadir a la ensalada. Son una fuente excepcional de oligoelementos, vitaminas y minerales, además de ser un excelente depurativo que limpia las arterias.

La sal no es necesaria

Se puede sustituir por hierbas y aceites aromáticos. Existen otros condimentos interesantes, con menos sal. Por ejemplo, el gomashio (mezcla de sésamo y sal triturados), el kelpamare (salsa de soja con germen de cereales, extracto de algas, extracto de verduras y de especias), y la conocida salsa de soja, que aporta más nutrientes que la sal.

Aliñar con plantas aromáticas

Proporcionan sabor, aroma y ayudan a restringir la sal. Una opción práctica son los aceites aromatizados. Las plantas aromáticas como el romero, el orégano, la albahaca o el laurel tienen un efecto potenciador de la digestión.