Alimenta tu piel en invierno

De la misma forma que alimentas a tu organismo para tener más energía, sentirte mejor y protegerte de las enfermedades, tu piel también necesita comer y estar bien nutrida, en especial durante los meses más fríos del año.

Alimenta tu piel en invierno - Me gusta comer sano

El frío es uno de los factores externos más perjudiciales para la piel, ya que altera su barrera de protección natural causando tirantez, sequedad, irritación y envejecimiento prematuro. Por ello, es necesario un extra de hidratación y, principalmente, una nutrición adecuada.

La piel del rostro es la que más se resiente durante el invierno, por eso te recomendamos que la nutras tanto de día como de noche. La crema de día es la encargada de restaurar la barrera hidrolípida, evitar la deshidratación y favorecer la circulación del agua interna. Por su parte, la regeneradora nocturna alimenta nuestra piel, fortalece la barrera cutánea, incrementa la producción de elastina y activa el colágeno.

A partir de los 25 años la piel empieza a cambiar y poco a poco el proceso de regeneración nocturno se va volviendo más lento. Por eso te recomendamos seguir los siguientes pasos cuando te apliques la crema de noche.

Lo primero, es fundamental realizar una buena limpieza para que la dermis respire y aplicar un aceite o sérum para potenciar el efecto antiedad. Te recomendamos el aceite de argán (hidratante, nutriente y tensor, ideal para reducir la profundidad de las arrugas) y el aceite de rosa mosqueta (atenúa y previene las manchas).

Después, puedes extender la crema elegida en rostro, cuello y escote. La cosmética natural se elabora a partir de hierbas, plantas, aceites, extractos y vitaminas que equilibran la piel. Están libres de PEG, siliconas, aceites minerales y parabenos.

  • Extracto de amapola: gracias a sus potentes antioxidantes, retrasa el envejecimiento y atenúa las arrugas.
  • Lirio blanco: destaca su extraordinaria capacidad regeneradora e iluminadora.
  • Extracto de flor de loto: protege el ácido hilaurónico y la eslastina, cierra los poros y estimula la renovación celular.
  • Extracto de arándano: combate los radicales libres, responsables del envejecimiento acelerado.

Y, para acabar, introduce en tu dieta aceite de oliva virgen extra (rico en omega 3 y 6, esenciales para el crecimiento cutáneo), frutos secos (contienen vitamina A y E, que neutraliza la acción dañina de los radicales libres) y frutos rojos (fortalecen el colágeno y son antioxidantes).