Bodegas Can Suriol – Compañeros de viaje

Situada en medio del pueblo de Grabuac, cerca de Vilafranca del Penedès, Bodegas Can Suriol es una masía con 25 hectáreas de viña donde se cultivan diferentes variedades de uva: macabeo, xarel·lo, parellada, garnacha blanca, pinot noir, merlot… En nuestras tiendas encontrarás de forma exclusiva los vinos y cavas Castell de Soterra.

Bodegas Can Suriol

Can Suriol es una bodega pequeña que ofrece producto de calidad y que siempre ha huido de las grandes producciones, un hecho que nos llamó la atención. Cuando le preguntamos a Assís Suriol, el enólogo de Can Suriol, porqué decidió hacer vino ecológico nos explica que “en Can Suriol siempre hemos hecho nuestros vinos siguiendo los métodos naturales de la agricultura ecológica. Por eso, cuando en 1998 nos planteamos conseguir la certificación, fue una transición natural, un simple trámite”.

Para la familia Suriol colaborar con Veritas implicó apostar por una filosofía compartida. “Es muy importante que la agricultura ecológica llegue a todo el mundo y ofrecer el mismo abanico de productos que ofrece el mercado no ecológico. Este es el gran valor añadido de Veritas. Es una de las pocas tiendas ecológicas en las que se puede hacer la compra completa de un producto eco. Por tanto, no se trata sólo de que nuestros productos lleguen a más gente, también queremos incentivar el consumo ecológico como elemento protector de la salud”.

“Si queremos elaborar un gran vino o un gran cava la naturaleza sólo nos ofrece un camino: producir uvas de calidad. Por este motivo disponemos de nuestras propias viñas, a partir de las cuales elaboramos exclusivamente vinos de cosecha propia y en poca cantidad”, explica Assís Suriol, que diariamente vigila la viña y decide las tareas que hay que hacer. Esta uva ecológica cuenta con la certificación del CCPAE y las diferentes denominaciones de origen, en cada una de las variedades. En el periodo de maduración de la uva se hacen rigurosos controles de maduración sobre cada una de las viñas.

Vino con personalidad propia

Para que el mosto se convierta en vino sus azúcares tienen que fermentar y transformarse en alcohol. Eso sucede de manera natural con las levaduras que se encuentran en la piel de la uva, pero en la viticultura no ecológica se utilizan unos productos químicos tan potentes que, además de proteger la viña de sus plagas, también matan las levaduras. Así, cuando llega el momento de la fermentación del mosto no ecológico, esta no se produce si no que se añaden levaduras químicas. En los vinos ecológicos las levaduras naturales de la uva llegan al mosto y no hace falta añadir ni quitar nada para provocar el proceso de fermentación. Las levaduras que hay en la piel de la uva son únicas para cada viña y son producto de su entorno. De esta manera, el vino y el cava ecológico resultantes responden a las características de su lugar de origen y mantienen una personalidad única.

La agricultura ecológica es un todo, un círculo natural con una flora y una fauna características. Eso no se puede ignorar ni alterar: hay que preservar el equilibrio medioambiental para que se de el ecosistema que hace que la planta, en este caso la viña, esté viva y sana.

Asís Suriol nos explica cómo lo hacen: “no tratamos la tierra en si, sólo aplicamos los abonos y el estiércol que compostamos. Todas las cepas que se podan se incorporan en ka tierra como adobo orgánico. Así, todo lo que un día formó parte de la tierra vuelve y se cierra el círculo. Y lo mismo hacemos con la uva: nos quedamos el jugo, pero la piel la compostamos y la echamos en la viña para aportarle vitaminas. El resultado es una uva de calidad, con más vitaminas, más calcio y más nutrientes”.

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