Buenos propósitos

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Es un buen momento para aprovechar la energía acumulada durante el verano y focalizarla en definir unos buenos propósitos y adquirir nuevos hábitos de comportamiento, de comer, de vivir… Descubre cuáles son estos hábitos y cómo conseguir automatizarlos de manera fácil y rápida.

Es recomendable dormir ocho horas cada noche para que nuestro sistema nervioso se recupere de la actividad diaria, tanto en el aspecto físico como en el intelectual. Se puede vivir mucho más tiempo sin comer que sin dormir. Dormir poco empeora el humor y nos hace propensos a sufrir trastornos emocionales. Para conseguir irse a la cama pronto se recomienda leer un libro o escuchar música relajante.

Haz deporte. Todos sabemos que las personas con una vida físicamente activa tienen una esperanza de vida más alta y una mayor resistencia a las enfermedades que las personas sedentarias. Además, la actividad física nos pone de buen humor. Con un par de horas o tres de ejercicio suave a la semana podemos conseguir nuestros propósitos. El gimnasio es la mejor opción, pero si no te gusta puedes seguir otras estrategias, como bajar del autobús dos paradas antes y hacer el recorrido andando.

Descubrir nuevos alimentos. El cuerpo se renueva constantemente. Cada cinco días se renueva la parte del estómago, cada cinco semanas la piel, los huesos cada tres meses y la grasa cada mes. Como los alimentos son los que construyen los tejidos, tenemos en nuestras manos la posibilidad de construirnos como deseamos. Los alimentos ecológicos pueden ser nuestros grandes aliados para conseguir la salud que deseamos. Puedes empezar incluyendo cereales integrales en tu dieta. Te proponemos que escojas un cereal de cocción corta, como la quinoa o bien que pruebes los cereales cocidos.

Otro propósito es reducir el consumo de las proteínas de origen animal en favor de las vegetales, tal y como recomienda la OMS. Ahora es cada vez más fácil porque las opciones se están ampliando; hamburguesas, salchichas, embutidos vegetales y nuggets de tofu, seitán y tempe.

Y finalmente, debemos reducir el consumo de café. Una buena opción es tomar un par de tazas de café y sustituir el resto por sucedáneos de café, como el café Yannoh.


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