Calcio para fortalecer los huesos

El calcio es el mineral más abundante en nuestro cuerpo y su aportación es fundamental para proteger y fortalecer los huesos y los dientes. Un hueso no es un órgano rígido, como aparenta ser, sino que está lleno de vitalidad. De manera continua almacena, libera, intercambia y pone en circulación importantes minerales como el calcio, el fósforo o el magnesio. El calcio que circula por la sangre es necesario, y no sólo para los huesos, sino también para garantizar el buen funcionamiento del sistema nervioso y la coagulación de la sangre.

Los lácteos no siempre son la mejor fuente de calcio. Según muchos estudios, algunas de las razones de esta afirmación son su déficit en magnesio, su exceso de fósforo y su elevado contenido en proteínas. Para absorber el calcio, los huesos necesitan magnesio. Los lácteos son muy pobres en este mineral, y sin él sólo se absorbe el 25% del calcio que contienen.

Existe un gran número de alimentos que, además de aportar una gran cantidad de calcio, tienen el beneficio adicional de poseer nutrientes sinérgicos al calcio, como el magnesio, el boro o el zinc.
– Semillas y frutas secas: por ejemplo, las semillas de sésamo, de chía y de amapola; y frutas secas como las almendras, las avellanas, las nueces y los higos secos.
– Verduras y legumbres: tenemos que incluir en nuestra dieta verduras como el brócoli, la col, el perejil, las hojas verdes… sin olvidar las siguientes legumbres: soja, tofu y garbanzos.
– Algas: una cucharada sopera de alga hiziki cocida contiene más calcio que un vaso de leche. Otras algas ricas en calcio son la kombu, wakame y arame.