Cereales y semillas sin gluten

Los cereales y las semillas sin gluten son los mejores alimentos para el invierno. Con la llegada del frío es habitual que apetezcan alimentos más calóricos, básicamente carbohidratos, que aportan la energía necesaria para mantener la temperatura corporal estable. En el caso de los celíacos las apetencias son las mismas, y aunque no puedan tomar trigo, tienen un amplio abanico de cereales y semillas sin gluten.

Con el objetivo de tener más energía y vitalidad, debemos alejarnos de los alimentos procesados, artificiales y “sin vida”. En el caso de las personas que siguen una dieta por celiaquía, ocurre lo mismo. Aunque encuentren alimentos artificiales en versión sin gluten que no les dañe el aparato digestivo, a la larga dejaran residuos indeseables en el organismo que pueden comportar otros problemas como la hiperpermeabilidad intestinal y debilitación del sistema inmunitario.

Entonces, ¿qué alimentos pueden proporcionarnos energía en forma de hidratos de carbono de asimilación lenta y de buena calidad sin que contengan gluten? La lista de cereales, semillas y féculas es larga: maíz, arroz, quinoa, soja, patata, boniato y todas las legumbres y sus harinas. No obstante, hoy nos centraremos en tres opciones que nos irán de primera para preparar un plato principal delicioso y muy energético.

Cereales y semillas sin gluten

  • Mijo: este cereal en forma de granos pequeños y de color amarillento es altamente nutritivo. Tiene un contenido mineral muy elevado, especialmente en hierro. Una vez cocido tiende a endurecerse, cosa que lo hace ideal para pasteles, flanes o croquetas. Además, cuando se consume grano, se cocina en tan sólo 20 minutos, de manera rápida y sencilla. Es perfecto para combinar con verduras, hortalizas, raíces, carne magra y pescado. Te proponemos esta receta de berenjenas rellenas de mijo.
  • Amaranto: a pesar de su tamaño minúsculo estas semillas fueron consideradas sagradas por los incas y los aztecas hace más de 3.000 años, y fueron la base de su alimentación. El amaranto tiene proteínas de muy buena calidad y fáciles de asimilar, es especialmente rico en el aminoácido lisina, que normalmente no se encuentra en cereales como el trigo o el maíz. Es muy versátil en la cocina, se complementa con otros cereales sin gluten (arroz, maíz, mijo) como base para preparar un puré de verduras. Puedes tomarlo cocido o hinchado para añadir al muesli o hacer galletas y barritas, junto con melazas y frutos secos.
  • Trigo sarraceno: este pseudocereal, muy utilizado en Europa oriental es el campeón para combatir el frío. Tiene un buen equilibrio entre carbohidratos y proteínas completas y se puede utilizar el grano entero, molido o en harina. Si quieres aprender a cocinarlo, la ecochef Mireia Anglada te lo enseña en este vídeo. Disfruta de esta receta de croquetas de trigo sarraceno con queso de cabra.