Cómo sobrevivir a los excesos navideños

Hemos preparado una serie de consejos sobre cómo sobrevivir a los excesos navideños, con el objetivo de que puedas disfrutar al máximo de las fiestas sin remordimientos.

Cómo sobrevivir a los excesos navideños

Mejora la calidad de los alimentos

Ya que las fiestas nos invitan a disfrutar de dulces como los turrones, panettones y polvorones, elígelos de la mejor calidad posible. Por ejemplo, si te gusta el turrón de chocolate con avellanas, opta por uno que tenga muchas avellanas y que esté elaborado con chocolate negro. La mejor opción son los turrones ecológicos, ya que no contienen aditivos, lo que siempre es de ayuda para la depuración que tendrá que realizar el hígado durante esos días. Descubre las opciones de turrones veganos y sin gluten que te proponemos. Además, siempre puedes preparar tus dulces caseros. Anímate a preparar esta receta de polvorones veganos de chocolate.

Asimismo, en la actualidad es posible encontrar una línea muy amplia de aperitivos ecológicos (por ejemplo, chips de verduras y snacks elaborados con harinas de guisantes, garbanzos o lentejas, horneados y no fritos). Son deliciosos y si los incorporas al menú sorprenderás a tus invitados.

Come más verde

Acompañar los platos con verduras de hoja verde ayuda a reducir los efectos de la carne y las grasas y, además, la fibra que contienen te saciará.

Disfruta de las recetas navideñas que te proponemos, que podrás acompañar de verduras.

Y, de postre, te animamos a que le des una oportunidad a las frutas, sobre todo a la piña.

Di sí a las infusiones

Es bastante posible que tu sistema digestivo esté algo resentido durante todas las fiestas navideñas: ayúdalo. Toma infusiones digestivas ecológicas después de las comidas.

Mantén a raya el alcohol

Te recomendamos que no abuses de licores, y si vas a tomar vino, el ecológico contiene menos sulfitos (incluso puedes encontrar vino sin sulfitos) y tu hígado podrá trabajar mejor y eliminará antes el alcohol.

Mastica despacio

El estómago tarda unos veinte minutos en decirle al cerebro que ya ha comido suficiente, así que si comes rápido comerás más del doble de lo que realmente necesitas. Mastica bien, deja los cubiertos en el plato de vez en cuando, bebe sorbos de agua… Cualquier truco sirve para ralentizar el ritmo.

No te culpes

Por último, no te sientas mal sin han intentado aplicar estos consejos y no lo has conseguido. Como nos explica Adam Martín, director de Barcelona Healthy y autor de “Coina flexi”, en realidad no es cosa tuya, sino de los circuitos opiodérgicos de tu amígdala cerebral, que te obligan a satisfacer tus necesidades hedonísticas. El año que viene lo harás mejor. ¡Felices fiestas!