Consejos para mejorar el rendimiento intelectual

¿Te ha gustado esta publicación? ¡Compártela!


 

La mejor manera de asegurar el máximo rendimiento intelectual es una dieta basada en cereales integrales, legumbres, semillas, frutos secos, frutas, verduras y proteínas. Además, es recomendable reducir los azúcares y los alimentos refinados.

A continuación descubre los cinco puntos básicos que te ayudarán a aprovechar al máximo tus capacidades.

1. Estar bien hidratado

La disminución del grado de hidratación se relaciona con la lentitud general del funcionamiento cognitivo. Es recomendable beber 1,5L de agua al día, y no esperar a tener sed.

2. Tener un nivel estable de glucosa

Evitar las subidas y bajadas de glucosa es esencial para tener una mente clara. Por ello es interesante consumir hidratos de carbono de liberación lenta. El cuerpo los transforma en glucosa y aportan energía de manera constante y estable. Estos hidratos se encuentran en los cereales como el arroz, el mijo, la avena

3. Lubricar el cerebro

El cerebro está formado en un 60% por grasas, algunas de las cuales (omega 3 y 6) son esenciales para obtener el máximo rendimiento intelectual, favorecer la memoria, mejorar el estado de ánimo y reducir la depresión. Es aconsejable consumir pescado azul, como el salmón o el atún fresco, para aportar ácidos grasos omega 3. También es interesante utilizar aceites de semillas prensados en frío, y evitar el exceso de grasas saturadas.

4. Mejorar los procesos cerebrales

Son imprescindibles los aminoácidos, que son los componentes con los cuales se construyen las proteínas. Por tanto, te sugerimos que incorpores en tu dieta proteínas de buena calidad, como la leche, la carne, el pescado y los huevos; además de las proteínas vegetales acompañadas de legumbres o cereales. (arroz+lentejas).

5. Conseguir un funcionamiento fluido

Para conseguir que los mecanismos cerebrales funcionen de manera fluida tenemos que tomar vitaminas y minerales, que se encuentran principalmente en las frutas y las verduras. Te recomendamos tomar cinco raciones de verdura al día, combinar las verduras crudas con las hervidas, ingerir frutos rojos (fresas, arándanos, frambuesas y moras), tomar semillas y frutos secos, y evitar el azúcar refinado, las harinas y las pastas blancas.

 


¿Te ha gustado esta publicación? ¡Compártela!