El equilibrio energético

¿Te ha gustado esta publicación? ¡Compártela!


 

Desde la antigüedad, diferentes culturas y tradiciones han afirmado que los fenómenos físicos son manifestaciones energéticas fruto de una polaridad universal, y que todo fenómenos tiende hacia la expansión o a la contracción. La expansión comporta difusión, separación, dispersión y descomposición, mientras que la contracción es sinónimo de fusión, asimilación, reunión y organización.

De la misma forma, los alimentos tienen características energéticas con tendencia expansiva o contractiva. Por lo tanto, descubrir cuáles son los alimentos indicados para nuestro organismo, es un paso magnífico para disfrutar de una buena salud. La salud se define como un equilibrio entre el yin y el yang, mientras que la enfermedad es el resultado de la falta de armonía entre estas dos fuerzas.

Alimentación, ejercicio y hábitos de vida son las bases de este juego de equilibrio para conseguir el bienestar. Si nos centramos en los alimentos, la medicina oriental distingue tres tipos básicos de energía en los alimentos:

– Extremadamente contractiva (yang). Es la que aportan la carne, los huevos, los quesos curados, los embutidos, las harinas horneadas, los alimentos secos o poco hidratados…

– Extremadamente expansiva (Yin). En este grupo encontramos el azúcar, los dulces, el chocolate, el alcohol, el café, las especias…

– Relativamente equilibrada. Este tipo de energía la aportan los cereales integrales, las legumbres, las verduras, las frutos secos, las semillas, las algas, la fruta de temporada…

Para evitar los desequilibrios energéticos constantes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda reducir el consumo de las grasas saturadas, de las proteínas animales, de los alimentos procesados y de los azúcares refinados. Al mismo tiempo, aconseja seguir una dieta rica en cereales integrales (arroz, quinoa, mijo, trigo sarraceno, espelta…), semillas (sésamo, girasol, calabaza, lino, chía…), proteínas vegetales (tofu, tempe, seitán…), frutas, verduras, legumbres, frutos secos, aceites de buena calidad

 


¿Te ha gustado esta publicación? ¡Compártela!