Endulzantes aptos y sanos para diabéticos

El consumo de azúcar y los alimentos que lo contienen provocan subidas importantes de glucosa, que pueden aumentar el riesgo de complicaciones asociadas a la diabetes.

Si se sufre diabetes es fundamental evitar el azúcar en cualquiera de sus versiones, ya sea refinado, moreno o integral. Lo mismo hay que hacer con los alimentos que contienen azúcar; como por ejemplo dulces, golosinas, refrescos azucarados, bollería, helados… La miel y las melazas de cereales tampoco son aconsejables para los diabéticos.

Sustitutos del azúcar

La mejor alternativa al consumo de azúcar es acostumbrarse al sabor natural de los alimentos e intentar disminuir la necesidad del sabor dulce intenso. No obstante, existen endulzantes que resultan aptos para los que sufren diabetes:

Estevia: una magnífica planta con un sabor dulce, intenso, sin calorías y muy bien tolerada por diabéticos. El extracto de estevia se puede utilizar para endulzar cualquier plato sin ningún efecto negativo para la salud.
Sirope de agave: extraído a partir de la pulpa del agave, una planta originaria de Méjico. El sirope y los alimentos elaborados con él son una buena opción para endulzar las comidas.
Fructosa: es un edulcorante refinado obtenido a partir del azúcar. No eleva la glucosa en sangre, de manera que se puede tolerar. Sin embargo, no conviene utilizarla habitualmente ya que, según estudios científicos, su        consumo regular eleva los niveles de triglicéridos, entre otros inconvenientes. Es mejor reservarla para ocasiones esporádicas.
– Edulcorantes artificiales: la sacarina, el aspartamo, el ciclamato monosódico o el acesulfamo potásico están elaborados químicamente y proporcionan un sabor muy dulce. El problema es que son sustancias sintéticas, e incluso hay algunos estudios que consideran que son potencialmente cancerígenos.