Este año, despídete de las digestiones pesadas

Sentirse ligero sin renunciar a la buena comida es posible, si seguimos una serie de recomendaciones y remedios.

Masticar bien y comer lentamente. Es una manera de moderar la cantidad de alimentos. Con menos cantidad estaremos satisfechos y la digestión será más rápida y ligera.

Para combatir los empaches es bueno compensar una comida con otra, procurando que la siguiente sea más ligera.

Moderar la cantidad de alcohol y no mezclar diferentes bebidas para evitar las consecuencias estomacales.

Beber entre horas. El agua nos ayuda a desintoxicar y limpiar el organismo, pero tenemos que beber moderadamente durante las comidas. Un exceso de líquido hace que la digestión sea más lenta.

Evitar chicles y tabaco entre platos, ya que producen aire en el estómago, sensación de hinchazón y flatulencia.

Esperar para ir a dormir y dar un paseo antes. Lo ideal es acostarse pasadas dos o tres horas después de la cena.

Tumbarse del lado izquierdo, dejando libre de presión el hígado. Esta postura agiliza la digestión.

Tener fruta a mano. Papaya, piña, uvas… Son frutas muy digestivas.

Tomar una ensalada de verduras amargas. La escarola y las endivias, por ejemplo, son maravillosas para desintoxicar y limpiar el cuerpo.