Flor de Doñana – Compañeros de viaje

Flor de Doñana es nuestro proveedor de fresas ecológicas, ubicado en el Parque Natural de Doñana, un entorno privilegiado para el cultivo de fresa, debido a la gran cantidad de horas de sol.

Juan María Rodríguez fundó su empresa agrícola hace más de 16 años, para cultivar fresas, frambuesas y arándanos ecológicos. Como él mismo explica “cada día recogemos sólo aquellos frutos que están en el punto justo de maduración”. Después se envasan, se colocan en el camión frigorífico y al día siguiente ya están en nuestras tiendas. 

“Nuestra relación con Veritas es excepcional porque trabajamos con los mismos objetivos y filosofía, y es así desde aquel primer encuentro en la Feria Biofach, en Alemania, hace ya 13 años”, relata Juan María. Y, añade “es el tipo de cliente que valora un producto orgánico: cómo se trabaja, que hay detrás socialmente, de dónde proviene, que valora a la gente que estamos aquí”.

De familia de agricultores, explica que sus cultivos siguen “la tradición de siempre rechazando los pesticidas y otros elementos artificiales que alteran los tiempos de la madre naturaleza. Y añade que el modelo ecológico conlleva una serie de requisitos que van más allá de la utilización o no de determinados químicos: se trata de compatibilizar el desarrollo económico de la zona con la protección de la tierra.

Una de las prioridades de la agricultura ecológica es la reducción de la huella de carbono y la huella hídrica, dos puntos fundamentales a la hora de preservar el medio ambiente y asegurar el equilibrio natural de los cultivos en armonía con el entorno. “Creemos que el futuro sólo existe si cuidamos la tierra. En Flor de Doñana medimos anualmente nuestra forma de consumir y producir con el objetivo de reducir al máximo la huella de carbono e implementamos las medidas necesarias para conseguirlo”. Por ejemplo, han cambiado la iluminación a luces LED, utilizan motores eléctricos de bajo consumo y eligen envases reciclados. “Asimismo, también medimos la huella hídrica, que es igualmente importante para ser lo más responsables posible y reducir nuestro rastro en el mundo. Hace ya muchos años que poseemos los últimos avances tecnológicos para la optimización del agua de riego, pero aún así queremos seguir mejorando, y por ello vamos a participar en un estudio de la Universidad de Córdoba”.

Para asegurar que sean dulces y sabrosas, las fresas deben madurar en la planta y nunca recolectarse antes de tiempo. Su temporada se extiende de febrero a mayo, aproximadamente, y en ese tiempo se convierten en protagonistas indiscutibles de muchos platos: tartas, helados, bizcochos, gelatinas y mermeladas. Además de las fresas, de Flor de Doñana también nos llegan arándanos y frambuesas hasta bien entrado el verano. Tanto unos como otras aportan altas concentraciones de vitamina C, minerales y antioxidantes, y ayudan al organismo a combatir los radicales libres que destruyen las células. Diferentes estudios demuestran que el nivel de nutrientes es notablemente más elevado si las frutas son de origen ecológico y se han cultivado de forma natural y sin la ayuda de pesticidas ni plaguicidas.