Hidratación bajo la ducha

El gel de ducha es un producto indispensable en el aseo corporal. Su función básica es limpiar la piel suavemente, pero también activa el metabolismo. Si quieres cuidar tu piel de forma sana, la mejor opción es la cosmética ecológica.

En primer lugar porque está libre de conservantes y de fragancias sintéticas como los derivados del petróleo, las siliconas o las parafinas. Lo que significa, que ayuda a reducir el riesgo de alergias o reacciones cutáneas que provocan irritaciones. Además, la cosmética natural es respetuosa con el medio ambiente ya que los geles de ducha son 100% biodegradables, y por eso no contaminan el entorno.

Los agentes limpiadores de los geles de ducha naturales se obtienen a partir de bases vegetales que limpian la piel de forma delicada y en profundidad. Las sustancias activas hidratantes, como el magnesio o la vitamina C, aseguran un cuidado corporal en la ducha.

Este tipo de cosmética ofrece un amplio abanico de geles con aromas estimulantes e inconfundibles, que aportan confort y suavidad. En función de su fragancia natural, el gel puede ayudar a relajar, tranquilizar, revitalizar o vigorizar. Por ejemplo, el gel de naranja te despierta al instante, y el de vainilla, por el contrario, te relaja.