Las claves del bienestar digestivo

Un equilibrio saludable del sistema digestivo influye en todo el organismo, tanto en el aspecto físico como en el emocional. La medicina tradicional china relaciona ciertas emociones con determinados órganos. Por ejemplo. El buen estado del aparato digestivo está relacionado con la capacidad de decisión y el buen funcionamiento del cerebro. Si quieres mejorar tu bienestar general, sólo tienes que cambiar ciertas costumbres a la hora de comer.

Para empezar, debes ingerir alimentos que mantengan tu sistema digestivo caliente, con el objetivo de activar la digestión, la absorción y la asimilación de la comida. Lo más indicado es consumir cereales (mijo, quinoa, arroz integral…), verduras (zanahoria, cebolla, calabaza…), pequeñas cantidades de alimentos salados, pescado blanco o azul, jengibre, sopas y caldos calientes, estofados…

Para aumentar la fuerza digestiva de los alimentos puedes hacer cocciones más largas o aumentar la presión a la hora de la cocción. Por ejemplo, cocer el arroz integral en una olla a presión en vez de hacerlo en la olla habitual.

Finalmente, desayunar bien evita las molestias estomacales. Una buena opción es una crema de mijo, de quinoa, de arroz o de cebada.

Consejos prácticos a la hora de comer.

– Comer sólo cuando tengas hambre.

– Salivar, masticar y absorber bien los alimentos.

– No comer demasiado y acabar las comidas con una cierta sensación de hambre.

– Combinar alimentos pocos calóricos, como las verduras, con otras más energéticos, como los cereales o las proteínas.

– Evitar las combinaciones de alimentos incompatibles. Por ejemplo, pan y patatas, pan y legumbres, pan y fruta…

– Comer alimentos prebióticos, como los pickles, que favorezcan las bacterias intestinales beneficiosas.

– Incluir las infusiones en la dieta.

– No tomar fruta o dulces de postre. Producen fermentaciones y ralentizan la digestión.