Legumbres, un tesoro culinario

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Las legumbres son una fuente extraordinaria de energía y nutrientes que aportan vitaminas, hidratos de carbono, fibra, proteínas de origen vegetal y minerales. Las más conocidas son las lentejas, los garbanzos, las judías, la soja y los azukis.

La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición recomienda consumir entre dos y cuatro raciones de legumbres por semana, para poder aprovechar todos sus beneficios. Las legumbres aportan proteínas ‘limpias’, especialmente cuando se combinan con un cereal integral y con una semillas, como las pipas de girasol. Además, son ricas en fibra soluble, que es un buen remedio contra las enfermedades cardiovasculares, e impide la absorción de muchos azúcares. También son ricas en hidratos de carbono de absorción lenta, que permiten  al organismo disponer de energía de forma continuada. Finalmente, activan el tránsito intestinal, mejoran la función renal y previenen las enfermedades cardiacas, ya que disminuyen el colesterol y las grasas.

Sin embargo, cada variedad de legumbre beneficia de forma específica a nuestro organismo. Las lentejas destacan por su gran aportación de hierro, los garbanzos por su capacidad para reducir el colesterol, las judías ayudan a retener el calcio, los azukis tonifican los riñones, y la soja ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares.

Para poder beneficiarnos de todas sus propiedades es recomendable masticarlas bien, hervirlas con alga kombu –aporta más minerales y hace que se digieran mejor- e incorporar plantas carminativas como el comino, el jengibre, el laurel y el tomillo.


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