Los colores de una mesa saludable

¿Te ha gustado esta publicación? ¡Compártela!


 

Los diferentes colores que tienen las verduras corresponden a la presencia de diversos pigmentos e indican la existencia de determinadas sustancias protectoras que resultan indispensables para la salud. Optar por una paleta variada nos ayuda a ingerir de manera habitual los antioxidantes necesarios.

Color naranja: betacaroteno

Las zanahorias y las calabazas contienen este pigmentos antioxidante que actúa como provitamina A. Existen numerosos estudios que asocian el consumo de carotenoides a un incremento de la respuesta inmunitaria del organismo. Además, ayudan a disminuir el colesterol y reducen el riesgo de cataratas.

Color rojo: licopeno

El tomate, la remolacha y los rábanos son ricos en licopeno, un pigmento rojo que tienen la capacidad potencial de reducir el riesgo cardiovascular. Los estudios epidemológicos destacan su acción antitumoral, y se estima que su capacidad antioxidante es el doble que la del betacaroteno. Para asimilar mejor el licopeno se recomienda comerlo acompañado de una grasa saludable, como el aceite de oliva.

Color verde: polifenoles y luteína

El brócoli, las espinacas, las acelgas y las coles de Bruselas contienen estos compuestos, ideales para desintoxicar y depurar el organismo.

Color violeta: antocianinas

Las berenjenas y la col lombarda contienen estos antioxidantes favorecedores de la circulación sanguínea.

Color blanco: alicina

El ajo, la cebolla y el puerro contienen este fotoquímicos que se encarga de reducir el colesterol LDL, reducir la formación de placas en el interior de las arterias y promover la producción de enzimas que ayudan a combatir infecciones por bacterias.


¿Te ha gustado esta publicación? ¡Compártela!