Macrobiótica: comer para ser feliz

La macrobiótica aconseja comer cereales, legumbres, verduras, derivados de la soja, fruta cruda en pequeñas cantidades, proteínas vegetales… Una dieta que, acompañada de un estilo de vida tranquilo y ordenado, repercutirá directamente en la salud y el bienestar del organismo.

Macrobiótica: comer para ser feliz - Veritas

La palabra macrobiótica tiene su origen en el griego macro (grande) y bios (vida). A mediados del siglo XX, el japonés Oshawa aplicó este término (que él traducía como el arte de la longevidad) a su dieta de alimentos naturales al estilo oriental. Actualmente, y gracias al trabajo de sus discípulos Herman Aihara y Michio Kushi, la macrobiótica disfruta de una gran popularidad en todo el mundo.

Michio Kushi da las directrices de la dieta macrobiótica estándar y las proporciones diarias que se tienen que tomar de cada grupo de alimentos. Además de los consejos dietéticos, también recomienda una serie de normas para disfrutar de la vida como, por ejemplo: vivir feliz, mantenerse activo, expresar gratitud, masticar bien, irse a dormir y levantarse pronto, mantener la casa ordenada… Y a la hora de cocinar aconseja hacerlo en un ambiente tranquilo.

Proporción de alimentos en macrobiótica

  • Cereales integrales: aportan todos los nutrientes necesarios para el cuerpo. Hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, minerales, grasas y agua. Consumo diario del 25 al 40% del volumen total.
  • Verduras: son la fuente principal de vitaminas y minerales. Son especialmente recomendables las verduras de hoja verde, como las crucíferas. Consumo diario del 15 al 35% del volumen total.
  • Legumbres y proteínas vegetales: la opción más recomendable para limpiar la dieta. Consumo diario del 10 al 20% del volumen total.
  • Pescado blanco: la proteína de origen animal más centrada. Consumo diario del 10 al 20% del volumen total.
  • Algas: resultan ideales para mineralizar y depurar el cuerpo. Consumo diario del 5% del volumen total.
  • Semillas y aceites de extracción en frío: contienen minerales, vitaminas y ácidos grasos omega 3 y 6. Consumo diario del 5% del volumen total.
  • Condimentos: generalmente suelen ser productos derivados de la soja, como el miso o el shoyu, pero también es recomendable la sal de sésamo (gomasio), el umeboshi y el kuzu. Consumo diario del 5% del volumen total.

Dentro de los consejos alimentarios recomienda que todos los productos que comamos sean integrales y preferiblemente ecológicos. También, aconseja evitar el azúcar, el chocolate, los lácteos, las frutas y verduras tropicales y los estimulantes como el café y el té negro. Así como reducir el consumo de proteína animal y de alimentos envasados.