Mijo, fuente de energía y vitalidad

El mijo es uno de los alimentos más antiguos que se conocen; procede de África central y hace siglos que se cultiva en todos los continentes. Desde hace unos años, la cocina occidental lo ha recuperado gracias a su riqueza nutricional. Es importante recordar que es uno de los pocos cereales sin gluten, y por ello es apropiado para las personas celiacas.

Este cereal de textura crujiente y de sabor similar a las nueces, combina muy bien con los ingredientes que le acompañan, ya que su sabor no es dominante, y por eso aporta un matiz muy especial a los ingredientes más fuertes. Por ejemplo, puede mezclarse con legumbres o con verduras dulces. También puede utilizarse para elaborar ensaladas, hamburguesas vegetales o puede ser una buena alternativa al arroz o a la pasta de trigo en las sopas. Su cocción es muy fácil y rápida.

El mijo es un cereal extraordinariamente nutritivo:

– Proporciona vitalidad instantánea, y por eso se recomienda en casos de debilidad física, astenia o falta de ánimo.

– Aporta una gran cantidad de hierro, muy necesaria ante casos de anemia, menstruaciones abundantes, embarazo y lactancia.

– Combate el agotamiento físico: gracias a su aportación de magnesio, es un cereal muy apropiado para deportistas.

– Activa el sistema nervioso: resulta muy eficaz contra el estrés y la irritabilidad nerviosa.

– Tonifica el aparato digestivo: aumenta la fuerza digestiva y alivia las digestiones lentas.

– Reduce la grasa y los líquidos, y por ello se recomienda a personas que quieran perder peso.

– Favorece la regeneración celular: es excelente para fortalecer la salud de la piel, el cabello, las uñas y los dientes.