El obrador de Veritas

La historia de nuestro pan ecológico se remonta a los inicios de la compañía. A la vuelta de un viaje de prospección los socios pasaron por un barrio de París dónde vieron una panadería con un letrero que decía “Le pain biologique” y una cola de gente que daba la vuelta a la manzana.

Decidieron entrar y preguntar por el dueño. La casualidad quiso que estuviera allí en aquel momento, y se mostrara muy interesado en el proyecto Veritas por lo que accedió a ayudarles a montar el obrador y la primera panadería. Así fue como nuestro maestro panadero fue a Francia para aprender a elaborar pan ecológico según la tradición más artesana, sin aditivos químicos y con el sabor de siempre.

Hacemos un producto totalmente diferente, no utilizamos atajos químicos y prácticamente no usamos levadura puesto que utilizamos masa madre, uno de los principales responsables de la autenticidad de nuestro pan. Hacer pan con masa madre requiere más trabajo manual, más habilidad y más tiempo que hacerlo con levadura industrial, pero el resultado es excepcional.

La harina ecológica proviene de cultivos pequeños y es habitual que varíe la calidad y la cantidad de gluten que contiene, por lo que constantemente estamos pendientes de la formulación, del tiempo de reposo o del agua. Además, en lugar de levaduras químicas utilizamos masa madre.

En la panadería Veritas hemos recuperado variedades como el pan de espelta, de trigo persa o centeno y nuestra repostería, encabezada por el croissant de cereales, crece cada día con nuevas y dulces incorporaciones.

En definitiva, el pan de Veritas es más saludable, logra el olor característico del pan de forma natural, protege la flora intestinal y se mantiene tierno casi una semana.