Pautas para mejorar tu digestión

Pautas para mejorar tu digestión, favoreciendo al sistema digestivo y comiendo de manera equilibrada y saludable.

Pautas para mejorar tu digestión - Veritas

El estrés, las preocupaciones, el poco tiempo que dedicamos a comer cuando estamos en el trabajo, las comidas excesivas, el abuso de aceites y salsas… El resultado es un sistema digestivo resentido que va acompañado de dolores de tripa, digestiones lentas, somnolencia, cansancio, etc.

Pautas para mejorar tu digestión

  • La fruta, entre horas: la fruta se tiene que comer a media mañana o a media tarde, nunca al final de las comidas. De esta forma se evita la mezcla de muchos alimentos y su fermentación. Para mejorar la digestibilidad de la fruta, puedes hacer una compota, pasarla por la sartén y añadir un poco de canela.
  • Germinados y fermentados: el consumo de germinados -de brócoli, soja- y de fermentados –pickles, kéfir– aporta enzimas que ayudan a romper los trozos de alimentos en moléculas más pequeñas, de manera que favorezcan la digestión y la absorción de nutrientes.
  • Caldo caliente de aperitivo: es ideal empezar las comidas con una sopa o caldo caliente ligeramente salado. El objetivo es preparar la temperatura digestiva para que se pueda producir un buen proceso digestivo.
  • Evitar los líquidos fríos: durante las comidas es recomendable no tomar bebidas muy frías y no beber más de dos vasos de agua, ya que el exceso diluye los jugos gástricos.
  • Cenar pronto: se tiene que intentar cenar antes de las nueve de la noche. Así, tienes tiempo suficiente para hacer la digestión y mejorar la calidad del sueño.
  • Por la noche, verduras cocidas: a la hora de cenar es mejor evitar las frutas y verduras crudas. Por tanto, el recurso fácil de una ensalada rápida para cenar puede empeorar la digestión y, en consecuencia, el descanso nocturno. Es fundamental cocer bien los alimentos como la coliflor, la col, el brócoli, las legumbres, la cebolla, el calabacín y el ajo.
  • Tomar infusiones digestivas: pueden ayudar a mejorar la digestión si se toman después de las comidas. El té de tres años con kuzu y la pasta de umeboshi son dos remedios que pueden funcionar para calmar los síntomas de una digestión difícil.
  • Masticar despacio: hay que comer en un sitio tranquilo y sin distracciones. Después de cada bocado es recomendable dejar el cubierto en la mesa y masticar bien. El tiempo óptimo para comer es de un mínimo de veinte minutos.
  • Tener una actitud tranquila: a veces. Los dolores de tripa son fruto del estrés, la ansiedad o las emociones reprimidas. Hay que tomarse las cosas con calma, relativizar los problemas y pasar más tiempo con personas que te aporten buenas sensaciones.