Qué comer en invierno

Qué comer en invierno para estar en sintonía con la estación. El invierno es tiempo de interiorización y todo fluye más lentamente. Los días son más cortos, los árboles están desnudos y hasta algunos animales pasan meses hibernando. Nuestro cuerpo también lo nota y necesitamos alimentos que generen calor y refuercen la energía interior.

En invierno la naturaleza tiende a replegarse, de manera que interioriza su fuerza vital. El metabolismo se ralentiza y, según la medicina oriental, hay que favorecer esta dinámica con un estilo de vida concreto y una alimentación adecuada que canalice la energía hacia los órganos internos.

Las recomendaciones son claras: no empieces a trabajar antes de la salida del sol, levántate antes y métete en la cama antes (porque el proceso de acumulación energética se realiza durante el sueño)., intenta mantener la calma (evitando el estrés y estabilizando las emociones), cultiva tu mente y practica deporte moderado al aire libre sin agotarte.

En cuanto a la dieta, elimina los productos que por su naturaleza fría o expansiva no ayudan a la interiorización: alcohol, vinagres, azúcares refinados, bebidas gaseosas azucaradas, estimulantes, pastelería y bollería, además de bebidas y alimentos fríos.

Además, es importante escoger cocciones largas a fuego medio-bajo (perfectas para los estofados de legumbres) y otras opciones que generen calor, como el horno, la olla a presión y las tempuras. Y, tenemos que condimentar con un poco más de sal, más aceite y menos agua para mejorar la resistencia al frío.

Qué comer en invierno

  • Cereales integrales en grano: además de calor, el trigo sarraceno y el mijo aportan vitalidad; la avena, serenidad; y el arroz integral, equilibrio. Disfruta de nuestra propuesta de recetas con cereales.
  • Verduras en todas las comidas: en el plato no puede faltar nunca una porción de hojas verdes. Brócoli, puerro, apio, col… Cuando hagas ensaladas combina vegetales crudos con otros hervidos unos minutos para que queden más crujientes. Lo importante es que la verdura que comas no sea totalmente cruda, ya que resulta fría de naturaleza.
  • Más proteínas y algas: es el momento de incrementar el consumo de algas para recuperar minerales y comer más proteínas de calidad.
  • Sopas consistentes: se pueden añadir cereales, legumbres o algas al caldo, o bien sofreír un poco las hortalizas antes de hervirlas para hacer puré. Te recomendamos esta sopa de cuscús con boniato y shiitake.
  • Alimentos fermentados: los pickles, el miso y la salsa de soja mejoran la digestión, regeneran la flora intestinal y refuerzan el sistema inmunitario.
  • Frutos secos y semillas enteras: tómalas tal cual o en forma de aceites y mantequillas, como el tahín, por ejemplo.
  • Infusiones reconfortantes: es conveniente hidratarse con infusiones de tomillo, regaliz, té bancha o kukicha, con un toque de jengibre opcional.