¿Qué podemos comer después de una intervención bucal?

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Las intervenciones quirúrgicas, como por ejemplo la extracción de una muela o la colocación de un implante, puede llegar a ser muy molestas; y más aún cuando nos incapacitan para comer con normalidad durante una temporada.

Durante las primeras 24 horas debemos comer alimentos fríos o tibios, de textura blanda y que sean nutritivos, a la vez que facilitan la cicatrización.

Helados: el frío ayuda a bajar la inflamación, disminuye el sangrado y tiene un efecto anestésico. Los mejores son los helados de arroz, soja, yogur con fruta o granizados, pero también podéis hacer polos caseros a partir de infusiones de manzanilla, caléndula o eucaliptos.

Sopas, cremas y purés: la textura líquida facilita la ingesta de las vitaminas presentes en las verduras. Se tienen que comer a temperatura ambiente y después de pasarlas por la batidora.

Gelatinas y mousse: de textura suave y muy fáciles de comer. Te recomendamos una gelatina de agar-agar con frutas o una mousse de pescado, carne o verdura.

Batidos y licuados: rápidos de preparar y muy nutritivos, son una buena opción para desayunar o merendar. Aportan vitaminas, hidratos de carbono, proteínas y minerales.

Por último, te sugerimos que tomes alimentos probióticos como el yogur o el kefir, para contrarrestar el efecto de los antibióticos. Así como el consumo de cítricos, ricos en vitamina C, con efecto cicatrizante.

 


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