Quinoa: ¿cómo se cocina?

La quinoa tiene una infinidad de posibilidades en la cocina y su sabor delicado combina tanto con ingredientes dulces como salados. Una vez cocida, los granos quedan sueltos y brillantes, y su forma personaliza cualquier receta.

Quinoa: ¿cómo se cocina? - Veritas

Es un pseudocereal ideal para introducir en la dieta cotidiana. Es rica en aminoácidos esenciales, tiene un alto valor proteico, es buena para las articulaciones y repara el intestino dañado. Así mismo, aporta apreciables cantidades de vitaminas C, E, del grupo B y ácido fólico. Al compararla con otros cereales, contiene más cantidad de minerales.

No dudes en incorporarla en sustitución de otros cereales en platos tradicionales, porque se adapta muy bien a cualquier elaboración fría (ensaladas) o caliente (paellas). De hecho, cocinar la quinoa es muy fácil, pero antes tendrás que limpiarla hasta que el agua salga clara.

  • Ponla a cocer en una olla, añade agua fría y un poco de sal marina no refinada. Para obtener una quinoa totalmente suelta se necesita 1 medida de quinoa por ½ de agua. Si el objetivo es una textura más pegajosa (como para hacer croquetas) pon 1 medida de quinoa por 2 de agua. Finalmente, en caso de querer hacer una crema necesitas entre 6 medidas de agua por 1 de quinoa.
  • Deja que hierva 5 minutos a fuego medio, reduce el fuego al mínimo y tapa. Es importante taparla para evitar que pierda agua a través del vapor y quede cruda.
  • 15 minutos después el agua se habrá evaporado completamente. Retírala del fuego y déjala reposar 5 minutos antes de verterla en un recipiente de vidrio o cerámica.
  • Ya está a punto para consumirla o conservarla en la nevera, donde puede aguantar hasta 3 días en un recipiente hermético de vidrio. Nunca hay que guardarla acompañada de vegetales, ya que fermentan antes que el cereal. Por tanto, es preferible añadir las verduras justo antes de comer, para aprovechar al máximo sus propiedades.