Seitán: suave, proteíco y digestivo

Conocido como la “carne vegetal”, el seitán aporta proteínas de alto valor biológico, no contiene prácticamente grasas y está completamente libre de colesterol. Es suave y digestivo, y lo puedes cocinar igual que preparas la carne: a la plancha, frito, rebozado, estofado, en hamburguesas, etc.

Seitán: suave, proteíco y digestivo - Veritas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que en el mundo desarrollado se consumen más del doble de proteínas de la cantidad recomendada diariamente. Y también aconseja que un 25% sea de origen animal y el otro 75% sea proteína vegetal.

Las proteínas son elementos indispensables para la formación, el crecimiento y la renovación de cada célula del organismo. Están constituidas por aminoácidos y existen 8 aminoácidos que se consideran esenciales (imprescindibles) y que se tienen que ingerir a través de la dieta, porque no se pueden obtener de otra forma.

El seitán es un alimento que se consume desde hace más de 600 años. Es la proteína del trigo hervida una hora y media con agua, salsa de soja y alga kombu. De esta manera se enriquece con minerales, vitaminas y lisina, un aminoácido esencial del cual los cereales son deficitarios. Destaca por su elevada aportación proteíca. Su digestión es suave y rápida, además de fortalecer la musculatura y dar elasticidad a los tejidos.

Como tiene un aspecto y una textura similar a la carne, lo puedes cocinar de la misma forma: a la plancha, rebozado, estofado, en hamburguesas, albóndigas, croquetas, libritos… Te recomendamos que los cortes en filetes y lo pases por la sartén con un poco de aceite, ajo y perejil. Si quieres obtener un sabor más intenso, añade unas gotas de salsa de soja.