Trigo sarraceno para el invierno

El trigo sarraceno es un grano antiguo que cayó en desuso y que la alimentación ecológica ha recuperado por su enorme riqueza en nutrientes. Es un pseudocereal, y aunque su nombre lo vincule al trigo, no pertenece a la misma familia. Además, está libre de gluten, y por eso es perfectamente apto para los celiacos.

Trigo sarraceno para el invierno - Me gusta comer sano

El trigo sarraceno destaca por su enorme contenido en proteínas de fácil asimilación. También es muy rico en lisina, un aminoácido clave en la reconversión proteica de los cereales. Según la clasificación de Eggum sobre la proteína limpia utilizable por el organismo, el índice más elevado entre los alimentos de origen vegetal corresponde a la harina de trigo sarraceno (74), seguido del arroz (70) y de la avena (66).

Normalmente suele encontrarse en forma de fideos soba, muy consumidos en Japón. Delgados y de color oscuro, se recomiendan en invierno por su aportación de proteínas, energía y calor. El poder energético de los fideos soba tiene la explicación en la presencia de hidratos de carbono, que liberan energía durante horas. Por eso, es muy útil en casos de cansancio, apatía o depresión. La medicina tradicional china considera que el trigo sarraceno y el mijo son dos productos de naturaleza caliente, ya que proporcionan calor al organismo.

Una de sus grandes ventajas es la versatilidad que ofrecen en la cocina. Pueden degustarse tanto fríos como calientes. Por ello, en invierno se toman con un caldo o bien salteados con verduras. Se cocinan como cualquier tipo de pasta, pero sólo hay que dejarlos 5 minutos. Una vez hervidos, escúrrelos en un colador y sumérgelos en agua fría.