Un toque de sésamo

El sésamo es un ingrediente imprescindible en la dieta diaria, ya que aporta vitaminas, minerales y sabor. Puedes tomarlo a la hora del desayuno como acompañamiento de cereales, para enriquecer la ensalada de la comida, o para cenar, como toque especial para un pescado a la plancha.

Gomasio

Mireia Anglada te explica cómo tienes que cocinarlo para que sea más digestivo y puedas absorber todos sus nutrientes. Recuerda que si manipulas de forma incorrecta esta pequeña semilla no absorberás bien los nutrientes y si la tuestas demasiado puede generar incluso un poco de toxicidad.

Antes de comer semillas de sésamo es recomendable molerlas, ya que son tan pequeñas que si no las trituras llegan intactas al intestino. Lo mejor es utilizar un mortero japonés llamado suribachi.

Si quieres tostarlas potenciarás su sabor y ayudarás a su asimilación. Para ello, tienes que limpiarlas bajo el grifo con un colador y secarlas en una sartén a fuego suave sin aceite y sin dejar de mover la sartén para repartir bien el calor. Cuando empiecen a saltar, deja que se enfríen sobre un papel de cocina. También puedes tomar las semillas crudas y activadas. Ponlas en remojo unas horas para empezar el proceso de germinación durante el cual se multiplican las propiedades.

Además, puedes disfrutar del sésamo mezclado con sal marina (gomashio), en aceite de primera presión en frío o en forma de tahín, una crema que contiene esta semilla como base y es indispensable para la elaboración del hummus.