Usos del alga kombu

Gracias a sus innumerables beneficios para la salud, las algas se han convertido en un ingrediente más en nuestra cocina. No obstante, tienen un sabor que no siempre es fácil de añadir a los platos. Es hora de aprender a introducir el alga kombu en nuestro día a día, y así acostumbrar al paladar a disfrutar de esta fuente de salud increíble.

Muy utilizada en Japón por la cantidad de nutrientes que aporta, el alga kombu tiene un sabor muy característico que recibe el nombre de umami. Esta palabra significa sabrosos, y es uno d elos cinco sabores básicos, junto con los clásicos dulce, ácido, amargo y salado.

Los últimos años han ganado protagonismo en la cocina occidental, porque enriquece platos tradicionales a los que da un toque especial, aunque al principio no sea fácil de utilizar. Lo primero es saber cómo la podemos encontrar en el mercado:

  • Salada y fresca: en este caso hay que desalarla diversas veces, como si fuese bacalao.
  • Seca: es la más fácil de utilizar, ya que está deshidratada. Además, es la que se conseva mejor.
  • Fresca: esta variedad no dura mucho tiempo en la nevera.
  • En polvo: es perfecta para preparar vinagretas y repostería.

Usos del alga kombu

Cada variedad requiere de un tiempo de cocción diferente. En el caso de la deshidratada es recomendable remojarla previamente unos 30 minutos y después cocerla más o menos, según la variedad. Así, la kombu japonesa necesita entre 45 minutos y 1 hora; la de Bretaña, 40 minutos, y la de Galicia, media hora. De hecho, estos tiempos son una buena excusa para incorporarla en recetas de cocción larga.

Si siempre vas con prisa, una buena opción es tener alga ya cocinada en la nevera (se conserva bien varios días) y utilizarla en el momento de preparar guisos y estofados. También puedes tenerla cortada bien fina y añadirla a un wok de verduras o una ensalada, ya que gracias a su suavidad casa perfectamente con cualquier vegetal.

  • Un caldo sabroso y delicado: hervida en agua mineral el tiempo requerido proporciona un caldo excepcional, conocido con el nombre de dashi, que es la base de muchos platos japoneses. Sería parecido a nuestro caldo de pescado que sirve de base para muchas recetas y se puede preparar con antelación y reservarlo para utilizarlo cuando sea necesario.
  • Combina con legumbres y tofu: es un alga ideal para cocinar todo tipo de leguminosas. Por su contenido en ácido glutamíco, ablanda las fibras de las legumbres y reduce el tiempo de cocción, a la vez que aumenta el sabor y la digestibilidad del plato. Esta misma característica la hace ideal para cocinar tofu o tempe, ya que siempre se tienen que cocinar antes de consumirse.
  • El snack más saludable: en este caso tiene que ser seca y sin hidratar. Hay que añadirla en aceite de oliva extra caliente y no alargar mucho la cocción, para evitar que amargue. Una vez frita es aconsejable acompañarla con limón para digerir mejor las grasas y, si es posible, con nabo o daikon rallado para depurar el organismo.

Utilízala para preparar esta crema de lentejas rojas.