Alimentos contra el estreñimiento

El estreñimiento se ha convertido en una enfermedad endémica de las sociedades occidentales que se debe, en gran parte, a la tendencia al sedentarismo y al consumo de alimentos procesados e hidratos de carbono refinados. Además, el ritmo intestinal se puede alterar por otras causas, como las prisas, los nervios o los cambios en la rutina habitual.

Para solucionar los problemas de peristaltismo intestinal muchas personas abusan de laxantes, ya sean químicos o naturales, que aunque se consigue un alivio inmediato, irritan el intestino y crean dependencia. Por eso hay que actuar desde la raíz e incluir en la dieta alimentos ricos en fibra, como los cereales integrales, las verduras, la fruta y las legumbres.

Además, para mantener la flora intestinal en buen estado, complementaremos la dieta con probióticos: yogur, miso, kefir o chucrut.

Alimentos contra el estreñimiento

Si quieres ganar regularidad y evitar el estreñimiento hay una serie de alimentos que no pueden faltar en tu despensa.

  • Ciruelas e higos: ya sean frescos o secos, son una frutas muy laxantes, gracias a su contenido en fibra. Si el estreñimiento es persistente, son más efectivas secas y rehidratadas. Se dejan en remojo toda la noche y se toman en ayuno con el mismo agua.
  • Copos de avena: la avena es uno de los cereales con más efecto regulador, pero conseguimos un efecto más laxante si la cocinamos con caldo de verduras o bien en agua o leche y un poco de miel. Su fibra soluble suaviza las mucosas del tubo digestivo y regula el tracto intestinal de manera natural. Te recomendamos esta receta de porridge de copos de avena para desayunar.
  • Semillas de lino: ya sean marrones o doradas, las semillas de lino son especialmente ricas en mucílagos, una fibra soluble que favorece la evacuación. Para conseguir que estos mucílagos actúen, hay que dejar las semillas en remojo durante toda la noche y tomarlas en ayuno.

Hábitos que ayudan

  • Bebe un mínimo de dos litros de líquido al día, principalmente agua.
  • Evita los alimentos astringentes, como el vinagre, el arroz blanco o el membrillo.
  • En momentos puntuales, toma suplementos naturales como el jugo de aloe vera o la infusión de ortiga verde.