Avena, por qué es mejor que sea ecológica – Estudios

Muy completa a nivel nutritivo, cuando la avena es de cultivo ecológico se incrementan notablemente los valores de proteína, fibra, ácidos grasos esenciales y sustancias antioxidantes.

Avena, por qué es mejor que sea ecológica - Estudios - Veritas

Avena, por qué es mejor que sea ecológica

Cereal imprescindible en la dieta mediterránea, la avena contiene una completísima combinación de nutrientes, que aumentan cuando su origen es ecológico, ya que este tipo de cultivo posibilita que tenga un menor contenido en agua y una fracción superior de materia seca, que es donde se acumulan la mayoría de nutrientes.

Por tanto; a más materia seca, más riqueza nutricional, siendo el valor de materia seca de la avena ecológica de 91,03 g por cada 100 g, frente a los 90.41 g que posee el cereal no ecológico.

Estudios sobre la avena ecológica - Veritas

Contiene un 42% más de fibra

La avena es muy rica en fibra, que en gran parte es fibra soluble del tipo de B-glucanos, que se relaciona con la reducción del colesterol y un riesgo inferior de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

Mientras que 100g de avena ecológica proporcionan 10,37 g de fibra, la misma cantidad de avena no ecológica aporta 6,02 g de fibra. Es decir, que la primera contiene aproximadamente un 42% más de fibra.

Estudios sobre la avena ecológica - Veritas

Existen estudios que afirman que un consumo de hasta 21 g de fibra al día reduce hasta un 10% la posibilidad de tener problemas de corazón, un porcentaje que aumenta si es fibra soluble. Así, una ingesta aproximada de 200 g de avena ecológica e integral ayuda a prevenir y disminuir las afecciones cardiovasculares, pero si es de producción no ecológica, hay que tomar 350 g para lograr el mismo efecto protector.

Posee un 30% más de ácidos grasos esenciales

Al compararla con otros cereales, la avena presenta una mayor proporción de grasa vegetal y una gran cantidad de ácidos grasos esenciales. Gracias a ello, ayuda a regular la temperatura corporal, a envolver y proteger órganos vitales como el corazón y los riñones, y a facilitar la absorción de las vitaminas liposolubles.

Cuando se analizan los niveles de ácidos grasos saturados, monoinsaturados y poliinsaturados observamos que en el caso de la ecológica el 28,95% son grasas saturadas, el 43, 234% ácidos grasos monoinsaturados y el 26,5% ácidos grasos poliinsaturados y esenciales (que únicamente se pueden conseguir a través de la alimentación y tienen funciones específicas en el organismo).

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En cambio, el cereal no ecológico posee un 38,886% de ácidos grasos saturados, un 40,371% de monoinsaturados y sólo un 18,486% de ácidos grasos poliinsaturados.

Unos resultados que ponen de manifiesto que la avena de producción ecológica es capaz de sintetizar un 30,3% más de ácidos grasos esenciales.

Aporta proteínas de calidad

Estamos ante el cereal que más aminoácidos esenciales contiene, sobre todo en las fracciones de lisina, y al analizar los niveles de proteína vemos que son superiores en la avena ecológica.

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Fuente: M. D. Raigón – Dto. Química de la Escuela Técnica Suprior del Medio Rural y Enología. Universidad Politécnica de Valencia.

Selección de estudios sobre la comparativa de los alimentos ecológicos frente a los no ecológicos.