Buenas costumbres detox

Después de las fiestas y los excesos navideños toca cambiar de hábitos. Es hora de limpiar el organismo, eliminar las toxinas acumuladas y recuperar el bienestar para empezar el año lleno de energía. ¡Descubre buenas costumbres detox!

Buenas costumbres detox - Veritas

Depurar el organismo y perder peso después de las fiestas es lo que nos pide el cuerpo a la mayoría y la experiencia demuestra que la mejor manera de conseguirlo es retomar los buenos hábitos con el nuevo año. Porque para sentirse bien no hay que recurrir a dietas restrictivas.

Buenas costumbres detox

El simple hecho de reducir o evitar el consumo de alimentos que generan un exceso de toxina (como la carne, los lácteos, los embutidos, los azúcares y los alimentos procesados) y diseñar las comidas a base de caldos vegetales, verduras de hoja verde, cereales integrales, proteínas vegetales o pescado, hará que pronto nos sintamos ligeros. Y si queremos acelerar la eliminación de toxinas podemos incorporar a nuestro día a día estos hábitos sencillos que harán que los órganos de depuración funcionen de manera más eficiente.

Un vaso de agua con limón en ayuno

Un remedio clásico, pero que funciona muy bien. Beber un baso de agua con zumo de limón antes de desayunar contribuye al funcionamiento de los mecanismos de depuración que enciende el cuerpo mismo, ya que el limón es una fruta alcalinizante y desintoxicante. Se puede endulzar ligeramente con una hoja de estevia seca.

Una manzana a medio día

Una manzana o un puñado de arándanos es el refrigerio perfecto para tomar a media mañana o como merienda. La fibra de estas dos frutas (la pectina) es un hidrato de carbono que no se absorbe en el intestino y retiene agua; forma una especie de gel o emulsión que absorbe residuos y facilita la eliminación a través de las heces. Como la pectina se concentra principalmente en la piel es preferible comer la manzana sin pelar.

Verduras crudas como guarnición

Son muchos los nutrientes que intervienen en los procesos de depuración y que se conservan mejor en los alimentos crudos que en los cocinados. Por ejemplo, la vitamina C, las vitaminas del grupo B, el zinc. Por este motivo, en la mesa no tienen que faltar nunca verduras crudas.

Toma fermentados y probióticos

Incluir en la dieta probióticos y fermentados (kéfir, yogures, chucurt, miso…) nos ayudará a tener una comunidad abundante y variada de bacterias buenas en el intestino, lo que permite asimilar mejor los nutrientes de los alimentos ingeridos y frenar la proliferación de las bacterias nocivas.

Estas últimas no sólo nos hacen más propensos a infecciones, sino que liberan toxinas que van a parar al torrente sanguíneo.

Los zumos, mejor verdes

Las hojas verdes (rúcula, col verde, espinacas) estimulan la función hepática y son grandes aliadas si queremos limpiar nuestro organismo.

Hay que añadirlas en pequeñas dosis a los zumos para beneficiarse de su efecto depurativo.

Descubre nuestra colección de zumos.

Frutos rojos entre horas

Los frutos del bosque son ricos en antocianinas, unos flavonoides que gracias a su potente acción antioxidante protegen el hígado del daño producido por sustancias tóxicas, incluido el alcohol.

Se pueden comer entre horas o añadir a mueslis, yogures, ensaladas o batidos.