Las manzanas ecológicas aportan más minerales y resultan mucho más sabrosas que las no ecológicas. Y como están libres de residuos químicos puedes comértelas tranquilamente con piel, la parte donde se concentran la mayoría de los nutrientes.

Los estudios demuestran que la soja ecológica tiene un perfil mucho más saludable que la no ecológica. Además de no estar modificada genéticamente, contiene más proteínas, omega-6 y aminoácidos esenciales, menos grasas saturadas y ningún residuo químico.

El vino ecológico se diferencia del no ecológico en dos aspectos fundamentales: posee menos sulfitos y más sustancias antioxidantes, concretamente un 11% más de polifenoles y un 26% más de taninos. Todo ello, gracias a un cultivo ecológico del viñedo y a una elaboración natural que respeta las tradiciones.

Investigadores alemanes han demostrado que el glifosato, uno de los herbicidas más utilizados, puede destruir el equilibrio de la microbiota, ya que mientras las bacterias beneficiosas se ven muy perjudicadas, las patógenas son resistentes a su acción.

La carne de pollo criado de manera ecológica es tierna, melosa y rica en minerales y grasas saludables. Unas características opuestas a la carne de pollo no ecológico, que apenas tiene sabor y suelta una gran cantidad de agua al cocinarla, además de ser menos nutritiva.

La dieta es la principal vía de exposición de los niños a determinados pesticidas y gracias a la alimentación ecológica se puede reducir su presencia en el organismo a niveles indetectables.

La presencia de residuos de pesticidas en los alimentos es la principal preocupación de los europeos en relación con la seguridad alimentaria. Un 48% de los europeos y un 40% de los españoles consideran probable o muy probable que la comida pueda dañar su salud.

El chocolate ecológico es mucho más que un dulce, es un alimento rico en minerales, fibra y polifenoles, unos conocidos antioxidantes que protegen el sistema circulatorio. Sin embargo, para comprenderlo en toda su extensión es importante conocer su historia, su origen y cómo se elaboran las muchas variedades que nos ofrece el mercado. Todo empieza […]

Los tomates ecológicos son más nutritivos que los no ecológicos y también poseen más compuestos polifenólicos. Así lo demuestra un estudio realizado durante dos años con dos tipos de tomates: estándar y cherry.

El maíz es uno de los cereales más consumidos en el mundo. Gracias a su sabor suave y ligeramente dulce encaja perfectamente en casi cualquier receta, desde ensaladas y guisos hasta pan, pasteles y galletas. Sin embargo, es imprescindible que sea ecológico porque la mayoría de maíz no ecológico es transgénico y puede ser perjudicial […]

El yogur ecológico regenera la flora intestinal, que se altera a causa de la mala alimentación, la toma de medicamentos o las infecciones. Además, los yogures ecológicos contienen más proteínas, minerales y grasas saludables que los no ecológicos. Originario del Asia central, concretamente de la zona que ocupan actualmente Turquía y Bulgaria, el yogur entró […]