Cocinar con atención plena

Además de tomar consciencia de lo que necesitas para alimentarte según tus necesidades reales, cocinar con los cinco sentidos te ayudará a calmar la mente y disfrutar plenamente del aquí y el ahora. Descubre cómo cocinar con atención plena.

Una alimentación saludable implica invertir tiempo y energía en la cocina; no como una obligación, pero sí como un placer, y el acto de cocinar puede ser el momento ideal para encontrarse diariamente con uno mismo. Porque comer sano no es sólo escoger una lista de ingredientes naturales y seguir unas pautas alimentarias equilibradas, también es una manera de relacionarnos con la comida y con uno mismo.

Cocinar con atención plena

Cualquier persona puede cocinar con atención plena y utilizar conscientemente los cinco sentidos, reconociéndose en los aromas, las formas, los sonidos, los colores y los sabores.

Antes de empezar…

Unos tres minutos antes de ponerte a cocinar reconoce tu cuerpo y tu postura corporal, acaríciate las manos y la cara, siente los pies en contacto con el suelo, respira conscientemente, escucha como te late el corazón, nota las tensiones del cuerpo y percibe el movimiento en la mente.

Inspira y expira plenamente y lentamente al menos tres veces: estarás más a gusto y con muchas más ganas de cocinar.

Concéntrate en los alimentos

Mira y observa los alimentos: los olores, las formas, como se combinan los unos con los otros… Escucha el aceite en la sartén, contempla como cambia el color y la textura de las verduras cuando les añades un poco de sal, siente el calor que sale del horno…

Si te atascas, busca otro camino

Si algo te resulta complicado, no insistas. Siempre hay una solución más fácil, míralo desde otra perspectiva y busca otra opción. Respira, vuelve a observar tu postura corporal, revisa los utensilios, analiza el ingrediente…

Paso a paso

Tu espacio de trabajo tiene que reflejar orden, limpieza y armonía. Reflexiona sobre el plato que cocinarás y coloca a tu alcance todo aquello que necesites para llevarlo a cabo.

Si sigues una receta, léela punto por punto antes de empezar y una vez lo tengas todo claro, prepara el bodegón de ingredientes. En cada paso, limpia, ordena y acuérdate de disfrutar del proceso porque sólo así los resultados serán deliciosos y te alimentarán el cuerpo y el alma. Descubre nuestra colección de recetas.