Comer bien rejuvenece

Comer bien rejuvenece, ya que una dieta sana y equilibrada hace que la piel tenga un mejor aspecto y nos ayuda a sentirnos bien emocionalmente y a tener más vitalidad.

Sentirse joven es sinónimo de vitalidad, alegría, frescura. elasticidad, agilidad, ilusión… Y como antónimos de juventud tenemos el endurecimiento, la falta de vitalidad, la pérdida de ilusión, el estancamiento, la sequedad, etc. Por tanto, una manera de describir el hecho de rejuvenecer sería sentirse alegre y vibrante, tanto a nivel físico como mental. Pero no es posible rejuvenecer sólo físicamente, ya que hay una unidad entre el cuerpo, la mente y el espíritu. Así pues, se trata de activar los tres frentes.

  • Ejercitar la mente: se tiene que mantener activa utilizándola cada día, y a nivel dietético se tienen que evitar los azúcares refinados, que reducen las capacidades cognitivas, de memoria y concentración.
  • Entornar el espíritu: si quieres mantener el espíritu alegre, lo mejor es hacer cada día una actividad de placer, que te guste. Es esencial encontrar un espacio silencioso para meditar y descansar la mente.
  • Tonificar el cuerpo: el organismo reacciona rápidamente ante el ejercicio físico, la vida al aire libre y unos hábitos adecuados a la hora de comer.

La piel refleja el bienestar interior

La piel está formada por 7 capas repartidas entre la epidermis, la dermis y la capa subcutánea. La formación celular va del interior hacia la periferia, y desde que se forman hasta que por migración llegan a la epidermis, mueren y son expulsadas, el proceso dura unos 28 días de media.

Cuando se endurece grasa bajo la piel, recibe menos sangre, menos oxígeno y menos nutrientes. Esto hace que disminuya su habilidad para eliminar toxinas y tarda más en renovarse, lo que equivale a un aspecto menos joven.

Como la piel está nutrida por una gran cantidad de vasos sanguíneos, cualquier cambio en la condición de la sangre afecta rápidamente. De la misma manera, como la alimentación influye directamente en la sangre, comer de manera sana y equilibrada se traduce en una piel más joven y elástica.

Igualmente, una dieta alta en colesterol o grasas saturadas, la sobreexposición al sol, el exceso de sal, el tabaco, comer muchos productos horneados, tomar poca verdura fresca y pasar muchas horas delante del ordenador son actividades que absorben la vitalidad y provocan el envejecimiento prematuro.

Comer bien rejuvenece

Cereales integrales, legumbres y semillas

Proporcionan una energía constante al metabolismo y las funciones vitales, al mismo tiempo que promueven una buena eliminación de las toxinas, un hecho que ayuda a mantener la piel limpia, clara y con buen aspecto.

Los cereales integrales mantienen la piel firme y suave porque incluyen su parte externa, que es rica en vitaminas, minerales, aceites y proteínas. Por su parte, los granos refinados generan el empobrecimiento de la piel, ya que están desprovistos de su capa exterior.

Proteínas

Para conseguir una belleza natural la mejor proteína es la vegetal (tofu, seitán y tempe) o la combinación de un cereal, una legumbre y una semilla.

Verduras

Aportan a la piel elasticidad y frescura gracias a su contenido en vitaminas y minerales. Lo más recomendable es comerlas crudas o poco cocidas. Las vitaminas A, C y E son las que tienen más antioxidantes.

Algas

Desde hace siglos se conoce su capacidad para prolongar la vida, prevenir enfermedades y proporcionar belleza y salud. Contienen de 10 a 20 veces más minerales que las verduras terrestres y la mayoría eliminan metales pesados tóxicos y radiactivos del cuerpo. Desintoxican, son diuréticas y alcalinizan la sangre.

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