Cúrcuma – Técnicas de cocina

La cúrcuma, una especia antiinflamatoria y antioxidante. Descubre cómo incorporarla en tus recetas para beneficiarte de sus propiedades.

Su versatilidad en la cocina es enorme y puede acompañar cereales, sopas, ensaladas, legumbres, vinagretas, carnes pescados… Y debido a su color anaranjado es perfecta como colorante natural. Otra de sus virtudes es su capacidad para proteger la grasa y evitar su deterioro al cocinarla. Cuando los alimentos se cocinan en aceite a elevadas temperaturas se producen aminas hererocíclicas (tóxicos). En general, los antioxidantes de las especias, las frutas, el chocolate y el té pueden inhibir su formación, pero la cúrcuma y el romero son los mejores preventivos en la formación de estos tóxicos.

Cúrcuma – Técnicas de cocina

  1. Mezcla la cúrcuma con pimienta.
  2. Agrega aceite para facilitar su absorción y poder obtener los beneficios de la curcumina (su principal activo), que tiene dificultad para disolverse en agua.
  3. Combínala con piel de manzana, uvas, ajo, cebolla, miel, sésamo, soja o pomelo para potenciar sus propiedades.

En caso de querer incorporarla a un zumo, sería bueno añadir una cucharada de lecitina de soja para mejorar su solubilidad.

Una de las clásicas recetas con esta especia es el cúrcuma latte. En esta ocasión la hemos preparado acompañada de unas rosquillas de manzana. ¡Que la disfrutes!

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