Hacer deporte mejora la microbiota intestinal

Hacer deporte y llevar una alimentación rica en fibra son las bases sobre las que se asienta un sistema gastrointestinal equilibrado, que resulta fundamental para evitar inflamaciones, dolores y cansancio, según Xevi Verdaguer.

Hacer deporte mejora la microbiota intestinal - Veritas

La composición y actividad microbiana del sistema gastrointestinal cambia a lo largo de la vida y en su equilibrio influyen multitud de factores: alimentación, ejercicio, toma de antibióticos, etc. La diversidad de esa composición bacteriana, que es única para cada individuo, garantiza una buena actividad del sistema inmune y una mejora del estado de salud en general, previniendo alergias, enfermedades cardiovasculares, fibromialgia, fatiga crónica…

Hacer deporte mejora la microbiota intestinal

Sigue una dieta rica en fibra

La microbiota puede modificarse positivamente mediante una dieta que incluya alimentos fermentados, fibra (presente en frutas, verduras, legumbres y cereales integrales), almidón resistente y polifenoles. Gracias a esa variedad se incrementan el número y la diversidad de bacterias intestinales.

Descubre 10 alimentos fermentados.

No faltes a tu cita con el deporte

La práctica de ejercicio físico condiciona un microbioma antiinflamatorio único, con una gran cantidad de bacterias protectoras de la integridad de la mucosa intestinal. Así, los deportistas tienen los marcadores inflamatorios más bajos que las personas sedentarias, lo que es fundamental para quienes sufren fatiga o inflamaciones crónicas, depresión, dolores, artritis, hipertensión, diabetes…

  • Ejercicio de baja intensidad: causa una reducción del tiempo de tránsito fecal, previniendo el estreñimiento y reduciendo el tiempo de contacto entre los patógenos y la mucosa del intestino, y ello ayuda a prevenir las enfermedades inflamatorias intestinales y alteraciones.
  • Actividades de resistencia: reducen en un 80% la circulación sanguínea basal, lo que causa una peor irrigación sanguínea y un aumento de la permeabilidad intestinal. Ello altera la función de barrera protectora del intestino y puede haber efectos tóxicos para el hígado y el organismo en general.

Descubre cómo elegir tu práctica deportiva.

¿Qué hacer si tienes dolor crónico?

Aunque existe la creencia de que el descanso y el reposo mejoran los dolores crónicos y la fatiga, se ha constatado que el sedentarismo no ayuda. Por tanto, si estás cansado o tienes algún tipo de dolor es aconsejable hacer deporte aeróbico, que no sea de alta intensidad ni de mucha duración: el objetivo es moverse, siempre sin forzar, y el intestino se encargará del resto.