Hierba de trigo, el superalimento verde

Antioxidante, rica en vitaminas y minerales y con un sabor muy especial, la hierba de trigo se puede incorporar en la dieta para ayudar a prevenir muchas enfermedades. La puedes mezclar con fruta o añadirla a cremas de verduras, por ejemplo.

La hierba de trigo está considerada como uno de los superalimentos más importantes en lo que se refiere a limpieza y desintoxicación del cuerpo, nutrición y regeneración celular, además de ser un potente alcalinizante, ya que ayuda a equilibrar nuestro pH. Y, la pueden consumir los celíacos, ya que durante el proceso de germinación desaparece el gluten. La explosión verde que ha representado la hierba de trigo en los últimos años responde a los innumerables beneficios que aporta la clorofila concentrada en este alimento.

Hierba de trigo, el superalimento verde

Como decía el Dr. Kirschner en 1960, “la clorofila es curativa y poderosa. Devastadora con los gérmenes y con los virus, pero suave con los tejidos y los órganos enfermos del cuerpo. La forma en la que trabaja es un secreto de la naturaleza. Parece magia verde”. De hecho, la estructura molecular de la clorofila es muy similar a la de la sangre humada, con la única y mínima diferencia que el elemento central de la clorofila es el magnesio, y el de la hemoglobina, el hierro. Por tanto, este extracto produce glóbulos rojos rápidamente después de su ingesta.

Sabemos también que una vez absorbida por la sangre a través del sistema linfático activa el metabolismo celular, desintoxica el organismo, mejora las defensas, incrementa la capacidad regeneradora de las células, potencia los procesos naturales de curación, estimula la formación de glóbulos rojos, ayuda a la cicatrización de las heridas, depura la sangre, frena las infecciones, equilibra la relación ácido-básico y previene el cáncer, entro otras capacidades.

Un zumo verde de buena mañana

Los múltiples beneficios de la hierba de trigo se obtienen de forma sencilla y concentrada a través del zumo, ya que 30 ml de hierba de trigo acabada de licuar contienen aproximadamente el mismo valor nutritivo que un kilo de verduras de hoja verde. Y sólo una cucharada pequeña de hierba de trigo en polvo (3,5 g) equivale nutritivamente a una ensalada de espinacas de 50 g.

Si quieres hacer un buen zumo verde tienes que empezar hidratando la hierba de trigo en un vaso de agua. La dosis es la siguiente: al principio, una cucharada pequeña y después, una sopera. Puedes añadir germinado de cebada, espirulina o clorela para potenciar el verde y la clorofila, pero si quieres enriquecer y dar más sabor al preparado puedes combinar el zumo con diversos ingredientes, que siempre serán ecológicos y de cultivo local.

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