La guía de las algas

Las algas son una fuente excepcional de oligoelementos, vitaminas y minerales y, en la cocina, transmiten como ningún otro alimento la sensación fresca y yodada del mar. Sin duda, un festín de sensaciones para el paladar.

La guía de las algas - Diccionario de alimentos - Veritas

Las puedes encontrar frescas, como la wakame o el tartar de algas, que son una delicia para platos gourmets. Otra opción es la ensalada de algas japonesa, una mezcla de algas que solo necesitan remojo y ya están listas para preparar un entrante diferente y rico en minerales. Para beneficiarse de todas sus propiedades basta con tomar regularmente una pequeña cantidad (dos cucharadas soperas al día), pero recuerda que si tienes problemas de hipertiroidismo o estás tomando medicamentos anticoagulantes debes moderar su consumo.

La guía de las algas

Kombu

El ácido glutémico que posee ablanda las fibras del resto de alimentos durante su cocción y por ello se aconseja añadir 5 cm de alga kombu a las legumbres y al arroz integral para que sean más digestivos. La seca no es necesario remojarla y si la usas en polvo te resultará facilísimo condimentar cereales, estofados, etc. y si la fríes en aceite y la condimentas con pimienta u otras especias queda deliciosa. Es una de las algas más ricas en yodo y un solo gramo proporciona la dosis diaria recomendada de este mineral.

Ensalada de azukis marinados

Nori

Conocida como el alga del sushi, puedes tostarla sobre la llama de la cocina vuelta y vuelta hasta que cambien de color y quede crujiente, y frita en temperatura resulta exquisita. También la tienes ya tostada y condimentada con chile, cúrcuma o natural, en forma de snacks. Y si la prefieres en copos (de color verde brillante y sabor ligeramente amargo), es perfecta para incorporar a una vinagreta. Reduce el colesterol y es muy rica en proteínas.

Makis de salmón y aguacate

Agar-agar

Se caracteriza por su sabor neutro y se usa como alternativa vegetariana a la gelatina de origen animal, tanto en recetas saladas como dulces. En copos, tiene que hervir 5 minutos en zumos de frutas y después se deja enfriar en unas flaneras. Si es en tiras, puedes hacer lo mismo o remojarla unos minutos y añadirla a una ensalada. Es muy digestiva, activa el tránsito intestinal y contribuye a la disolución del colesterol.

Tartaletas de limón y agar-agar

Wakame

Ingrediente imprescindible de la sopa de miso tradicional, tras unos minutos en remojo se puede añadir a ensaladas, patés o pestos, y su versión en copos es excelente para decorar platos. Es muy rica en calcio (posee 1300 mg por 100 g), estimula la producción de hormonas y tiene propiedades desintoxicantes.

Descubre la técnica de cocina del alga wakame.

Ensalada de wakame, tempe y germinados

Espagueti de mar

Suave y carnosa, se puede tomar como pasta con salsa, así como en ensalada o frita como acompañamiento. Aporta hierro, potasio y vitamina C.

Dulse

Levemente picante y muy colorida, se puede comer remojada en ensalada o cocinada en sopas y guisos. Su contenido en hierro es extraordinario.

Cochayuyo

Si se remoja adquiere una textura similar a las setas. Se puede sofreír con cebolla, ajo y tomate, y añadirla a sopas, salteados de pasta, etc. Es una gran fuente de proteínas y minerales, posee un 47% de fibra (es ideal para regular el tránsito intestinal) y es una buena aliada para controlar el peso.

Hiziki

Su intenso sabor a mar alegra guisos, legumbres y estofados. Destaca por su elevado nivel de calcio (aporta 1400 mg por 100 g: 14 veces más que la leche), favorece la dentición, da vitalidad al cabello y se aconseja a niños y embarazadas.

Musgo de irlanda

Durante siglos ha sido utilizada por los irlandeses en caldos y sopas para fortalecer la salud. Gracias a sus propiedades saciantes y laxantes, ayuda a adelgazar y puede tomarse en infusión, añadiendo una cucharada pequeña de alga por medio litro de agua.