La soja ecológica no es transgénica – Estudios

Los estudios demuestran que la soja ecológica tiene un perfil mucho más saludable que la no ecológica. Además de no estar modificada genéticamente, contiene más proteínas, omega-6 y aminoácidos esenciales, menos grasas saturadas y ningún residuo químico.

La soja ecológica no es transgénica - Estudios - Veritas

La soja ecológica no es transgénica

Los mayores peligros de la soja no ecológica radican en la modificación genética y en el uso del glifosato, que no están permitidos en agricultura ecológica.

Tras analizar los residuos de herbicidas y pesticidas en 31 lotes de soja no ecológica modificada genéticamente y tolerante al glifosato, soja no ecológica modificada genéticamente cultivada con sustancias químicas y soja ecológica no modificada genéticamente, la conclusión es que la no transgénica no contiene residuos de glifosato, mientras que la modificada genéticamente sí presenta altas concentraciones del citado herbicida.

Proteínas y aminoácidos esenciales

Al analizar el contenido proteico, vemos que la soja ecológica presenta un 14.86% más de proteína que la no ecológica.

Niveles de proteína en la soja - Veritas

Una diferencia muy importante que subraya la mayor densidad nutritiva de los alimentos ecológicos.

Igualmente, la soja ecológica contiene ácidos grasos omega-6 y menos grasa saturada que la no ecológica. Y en cuanto al porcentaje de aminoácidos esenciales, la ecológica posee la proteína con mayor fracción de lisina, en concreto un 9% más. Ello la convierte en la soja con proteína de mayor calidad biológica gracias a la importante presencia de este aminoácidos esencial.

Niveles de lisina en la soja - Veritas

Los prejuicios de la soja trangénica

El 95% de la producción mundial de soja proviene del cultivo de soja no ecológica modificada genéticamente, lo que tiene importantes repercusiones desde el punto de vista ambiental y social, desde la deforestación hasta la contaminación por herbicidas, pasando por una huella de carbono altísima, ya que su transporte precisa de altas cantidades de energía procedente de combustibles fósiles.

Una legumbre muy nutritiva

En comparación con otras legumbres (garbanzos, lentejas, judías), aporta la mitad de hidratos de carbono y más proteínas de alto valor biológico, ya que contiene los ocho aminoácidos esenciales. Desde el punto de vista mineral aporta potasio, calcio, fósforo, hierro, magnesio y zinc, y al tener poco sodio es perfecta para las personas hipertensas.

Entre sus principales beneficios destacan la ausencia de colesterol y la presencia de isoflavonas y fitoestrógenos, cuya acción se asocia a la prevención de las molestias asociadas a la menopausia.

Fuente: M. D. Raigón – Dto. Química de la Escuela Técnica Suprior del Medio Rural y Enología. Universidad Politécnica de Valencia.

Selección de estudios sobre la comparativa de los alimentos ecológicos frente a los no ecológicos.