Las grandes virtudes de la avena

Desde la antigüedad, los cereales son un alimento indispensable en la dieta del hombre. Entre todos, destaca la avena ecológica, un cereal que proporciona energía, vitalidad y bienestar, además de ser un remedio extraordinario para muchos tipos de enfermedades.

Hasta hace poco, la avena era un cereal poco conocido entre nosotros. En cambio, siempre ha estado presente en la dieta de los países nórdicos, donde se consume diariamente en forma de porridge y muesli.

Según el Dr. Eduardo Alfonso, decano de los médicos naturistas, la acción terapéutica de la avena no puede encontrarse en ningún otro cereal, ya que este noble alimento es capaz de resolver el curso de graves enfermedades nerviosas, digestivas y reumáticas, entre otras. Y, al mismo tiempo, se trata de un cereal delicioso.

Las grandes virtudes de la avena

La avena es el cereal antiestrés por excelencia, además de ser muy digestivo. Pero sus beneficios van mucho más allá:

  • Aporta energía: es ideal para las personas delgadas y de poco peso, deportistas, estudiantes y ante cualquier estado de cansancio.
  • Es muy nutritiva: destaca por su contenido en proteínas, lípidos o grasas vegetales, hidratos de carbono, vitaminas, minerales y oligoelementos.
  • Facilita la digestión: es muy fácil de digerir y por este motivo se utiliza para elaborar papillas infantiles, aunque habitualmente se trata de avena refinada, mucho menos nutritiva que la avena de grano entero sin refinar.
  • Protege la pared intestinal: los betaglucanos presentes en la avena forman una película fina que protege la pared intestinal. Comerla regularmente ayuda a resolver problemas digestivos como la gastritis, el estreñimiento, las descomposiciones, los gases…
  • Estimula el funcionamiento del sistema nervioso: durante siglos, la medicina tradicional ha prescrito la avena a la hora de tratar el sistema nervioso gracias a su riqueza en vitamina B1, imprescindible para el buen funcionamiento del sistema nervioso. La falta de esta vitamina provoca nerviosismo, falta de concentración, agotamiento, dolor de cabeza, depresión, neurosis y estrés.
  • Evita la descalcificación de los huesos: gracias a los filinatos (presentes en el salvado del grano) la avena favorece la salida de los dientes en los niños y evita la formación de caries en los adultos.
  • Tiene un poder diurético y es rica en fibra: esto la hace adecuada a la hora de adelgazar y, aunque parezca paradójico, también es buena para recuperar peso.
  • Equilibra le metabolismo: un hecho que la hace recomendable para regular el colesterol, la hipertensión y la diabetes.
  • Fortalece el corazón: baja la tensión, reduce el colesterol y desintoxica la sangre, además de prevenir los infartos y la arterioesclerosis.
  • Favorece le desarrollo de los niños: aporta energía y elimina la apatía de los niños en el colegio.
  • Estimula la glándula tiroides: por tanto, está indicada para personas con deficiencia del funcionamiento de esta glándula.

La avena en la cocina

Muesli

Se utiliza en copos, que habrá que dejar en remojo toda la noche y mezclar con fruta (entera o rallada), yogur, miel… También se pueden mezclar los copos con miel o melaza, frutos secos y un poco de aceite, y tostar en el horno para obtener un muesli bien crujiente. Aquí tienes la receta de una granola casera.

Porridge

Se prepara hirviendo los copos con agua, leche o bebida vegetal durante 10 minutos y añadiendo una cucharada de miel, melaza de arroz o azúcar de caña integral. Si quieres obtener un porridge delicioso pon, junto con los copos, el agua, la leche o la bebida vegetal, una rama de canela, un trozo de piel de limón y algunas almendras, avellanas o nueces. Puedes seguir esta receta.

Crema de avena

Se puede hacer sólo con copos o junto con verduras. Lo mejor es hacer un sofrito de cebolla y mezclarlo con los copos de avena, un poco de sal y agua. Cuando estén cocidos, sólo hay que triturarlo y añadir un chorro de bebida vegetal para acabar de ligar.

Sopa

Hay que preparar primero un caldo vegetal con las verduras y añadir después la avena. Una buena opción es añadir algunas algas. De hecho, la avena se puede añadir a todo tipo de sopas, de romero, de cebolla, de ajo, etc.