Magnesio, un mineral imprescindible

Pocos nutrientes poseen los notables y diversos beneficios del magnesio. Se trata de un mineral imprescindible para el buen funcionamiento del metabolismo, ya que lo necesitamos para producir energía, sintetizar las proteínas y las grasas, relajar la musculatura, estabilizar el sistema nervioso y activar el metabolismo del calcio.

El magnesio es un componente esencial del tejido animal y vegetal porque está presente en todas las células. Capta la energía solar y la potencia (formando compuestos químicos que los organismos son capaces de sintetizar después) y al mismo tiempo permite liberar el oxígeno necesario para las funciones respiratorias.

Magnesio, un mineral imprescindible

Está considerado el mineral antiestrés porque equilibra el sistema nervioso central influye sobre el sistema neurológico, favorece el sueño y la relajación y ejerce una eficaz acción sedante que consigue atenuar y reducir de forma considerable los nervios.

De hecho, las condiciones de estrés crónico que envuelven la existencia moderna aumentan las necesidades diarias de magnesio, ya que este mineral nos proporciona tranquilidad cuando es necesario y favorece nuestra capacidad de trabajo en el ámbito laboral y cotidiano.

¿Qué pasa cuando nos falta?

El magnesio suele faltar a personas que consumen alimentos procesados, mucho alcohol o que tienen una enfermedad renal crónica. Y también están expuestas a sufrir carencias de este mineral las embarazadas y aquellos que realizan grandes esfuerzos físico, ya sea por razones deportivas o laborales.

Cuando existe una falta de magnesio suelen aparecer los siguientes síntomas: cansancio, insomnio, temblores, pérdida de hambre, nerviosismo, espasmos musculares, alteraciones gastrointestinales, trastornos menstruales, debilidad muscular, depresión, náuseas, deterioro de la capacidad intelectual, estreñimiento y altas probabilidades de formar depósitos de calcio en los riñones, vasos sanguíneos y corazón.

¿Cómo obtener la cantidad diaria recomendada?

Sobre el papel, una dieta equilibrada nos aportaría la cantidad suficiente de magnesio, pero la realidad es que en muchas ocasiones la alimentación diaria no llega a proporcionar ni un tercio de la cantidad recomendada, que es de 360 mg/día. A fin de evitar la falta de magnesio te recomendamos:

  • Evitar algunos hábitos: disminuir el consumo de bebidas alcohólicas y cafeína, moderar la ingesta de grasas y no tomar diuréticos sin control médico.
  • Aprovechar mejor las propiedades: para conseguirlo se tiene que combinar con alimentos ricos en vitamina A, calcio y fósforo.
  • Incluir en la dieta: frutos secos, semillas, cereales integrales, salvado, germen de trigo, legumbres, verduras verdes (espinacas, remolacha y cardo), fruta (albaricoques, plátanos y dátiles al natural), chocolate y leche.
  • No todas las aguas minerales son iguales: el agua mineral también puede aportar magnesio, pero la proporción dependerá de si el agua proviene de terrenos más o menos ricos en este mineral.
  • Comer alimentos crudos sin refinar: el proceso de refinado de los alimentos provoca una pérdida del 85-99% del magnesio, mientras que la cocción es responsable de una pérdida del 50%, ya que la aplicación de calor a la comida elimina una cantidad considerable de cloruro de magnesio.
  • Escoger productos de cultivo ecológico: antes los alimentos eran más ricos en magnesio porque los agricultores utilizaban abono animal. Ahora, con los abonos químicos, los alimentos contienen menos cantidad y, por este motivo, los productos ecológicos aportan más magnesio que los no ecológicos.

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