Manos suaves e hidratadas

Con el frío, tus manos se deshidratan y resecan con facilidad. Además de cremas que las nutran, protejan y suavicen sin engrasarlas, necesitan algunos cuidados extra.

Dicen que se puede saber la edad aproximada de una persona observando sus manos. Ello es porque la piel del dorso es extremadamente fina y tiende a resecarse porque las glándulas sebáceas son muy escasas. Como consecuencia, su manto hidrolipídico es débil y se le resiente con los lavados, el frío, las calefacciones, el sol, los roces… Asimismo, al retener menos agua y tener menos colágeno, su capacidad de autorepararse es limitada y de ahí la necesidad de cuidarlas a diario y protegerlas de las agresiones externas.

Manos suaves e hidratadas

Lo más práctico es tener siempre una crema a mano (además de la que guardas en el baño, ten otra en el cajón del trabajo o en el bolso) y ponértela antes de salir de casa, después de lavarte las manos, antes de acostarte y siempre que las notes secas.

Elige una de cosmética natural formulada con ingredientes vegetales de origen ecológico y sin derivados del petróleo, que las proteja y nutra restableciendo el equilibrio hidrolipídico dérmico.

Algunos de los activos más beneficiosos son la manteca de karité, el extracto de bayas de goji y la nuez de Brasil, que hidratan en profundidad. También son muy efectivos los aceites vegetales: el aceite de semilla de camelia forma una película protectora sobre la piel y la suaviza; el de oliva es perfecto para tratar asperezas, rojeces y grietas, y los de macadamia, jojoba, girasol y onagra nutren y calman las irritaciones. Todos penetran rápidamente en la piel sin engrasarla y dejan una agradable sensación de suavidad.

También puedes preparar una crema de manos casera, siguiendo este vídeo.

Exfoliación semanal

Mezcla una cucharada sopera de aceite de oliva o de almendras con una cucharada pequeña de azúcar moreno, frota las manos unos segundos para eliminar las células muertas y acláralas bien.

Cura nocturna

Para prevenir o curar las grietas, antes de acostarte ponte una capa gruesa de crema y duerme con unos guantes de algodón. También puedes utilizar aceite de almendras o de oliva, y si tienes manchas, agrega un poco de aceite de rosa mosqueta.