Obesógenos, los enemigos de la dieta

Diferentes estudios científicos revelan que los obesógenos son uno de los factores responsables de la obesidad. Estamos hablando de los disruptores endocrinos, a los cuales quedamos ampliamente expuestos mediante los plásticos, los envases, los pesticidas… La mejor manera de evitarlos es consumir alimentos ecológicos, sobre todo frutas y verduras, dos de los productos más expuestos a pesticidas y productos químicos en la agricultura no ecológica.

Obesógenos, los enemigos de la dieta

El año 2010 la Casa Blanca anunció que se estaba enfrentando a una nueva amenaza contra la salud y la seguridad de los Estados Unidos. La amenaza era a una clase de productos químicos que provocan que los americanos estén cada día más gordos. Son los químicos disruptores endocrinos (EDC). El grupo de trabajo de la Casa Blanca contra la Obesidad Infantil ha publicado el informe “Resolviendo el problema de la obesidad infantil en una generación”, en el que se señalan los EDC como una de las razones del aumento de la obesidad.

¿Por qué ganamos peso?

Ganar peso no depende sólo de las calorías que entran y de las que se queman, como tampoco podemos afirmar que toda la culpa sea de la comida rápida y de la falta de ejercicio.

El sistema endocrino es un instrumento de precisión que fácilmente puede desafinarse. “Se cree que los obesógenos actúan secuestrando los sistemas reguladores que controlan el peso corporal”, afirma Frederick vom Saal, doctor en Medicina y catedrático de Biología de la Universidad de Misuri.

Así, los disruptores endocrinos nos hacen engordar y, por eso, las dietas para adelgazar no funcionan, ya que, aunque hagamos régimen, no disminuye la exposición a los obesógenos.

12 verduras que tienen que ser ecológicas

Según ha calculado el environmental Working Group (EWG), podemos reducir la exposición a los pesticidas cerca de un 80% simplemente escogiendo la opción ecológica en el caso de 12 frutas y verduras que contienen los niveles de pesticidas más altos.

Apio, melocotones, fresas, manzanas, arándanos, nectarinas, pimientos, espinacas, acelgas, cerezas, patatas y uva.

Las manzanas y las fresas son dos de las frutas más rociadas de pesticidas en la agricultura no ecológica. Como que 9 de cada 10 pesticidas utilizados son obesógenos, es fundamental que las manzanas y las fresas sean siempre ecológicas.