Pomona – Compañeros de viaje

Te presentamos a nuestros compañeros de viaje de Pomona, una empresa frutícola ecológica de Lleida. Xavier y Gemma apostaron hace unos años por volver al origen en la producción de manzanas y peras; por trabajar la tierra de forma ecológica, como lo hacían sus abuelos.

Pomona – Compañeros de viaje

Xavier es la tercera generación de una familia que se dedica a la agricultura en la zona de Lleida desde hace 80 años. Su abuelo, trabajaba la tierra de forma natural, cuidaba los árboles y se guiaba por la luna para producir las mejores cosechas. Con la revolución industrial, su padre abandonó los métodos naturales y, en palabras de Xavier “olvidó el placer de producir”. Ahora, él, junto a su mujer Gemma, han apostado por recuperar la forma de trabajar de su abuelo. “Con el ecológico estamos recuperando ese placer por observar, por ayudar a los árboles. Hemos vuelto a disfrutar de la fruticultura, a sentirnos una pieza importante del eslabón de la producción”. 

Gemma nos explica que “hace 4 años decidimos hacer un cambio en nuestras vidas, gracias a nuestros hijos”. En casa empezaron a consumir productos ecológicos y, a partir de ahí, hicieron un cambio de 180º: la empresa, la salud y el trabajo. “Decidí dejar mi trabajo porque viajaba mucho y no estaba suficiente tiempo con mis hijos. Al final, este cambio es general, en todos los sentidos. Me siento bien acompañando a mis hijos y produciendo ecológico, porque la agricultura ecológica no es sólo hacer unas manzanas sanas, sino que es mucho más. Es cuidar a nuestros árboles, a nuestras tierras, e incluso a nuestro entorno; al pueblo, a la gente y al medio ambiente”.

“Al final, todo este cambio se acompaña de un cambio espiritual. Para un momento, reflexiona y disfruta de la vida. Haz cosas que te hagan sentir bien contigo mismo”.

En la agricultura ecológica, la fruta se trata con productos ecológicos respetuosos con el planeta, que garantizan la biodiversidad. “En primavera, cuando empieza la producción, en vez de utilizar químicos de síntesis, nos ayudamos de las abejas para la polinización. Además, es un momento muy sensible para los hongos. Hay muchas enfermedades de la fruta que entran en ese momento. Utilizamos productos ecológicos como el azufre y el cobre”, nos explica Xavier. “Después, cuando empiezan los insectos, nos ayudamos de fusiones sexuales, que no eliminan a los insectos, sino que les confunde para evitar que pongan las larvas dentro del fruto. También evitamos que la piel quede estropeada con unos polvos cálcicos, que es un polvo de tierra que hace una barrera natural alrededor del fruto”.

Gemma nos define cómo es trabajar con Veritas. “Diría que es muy fácil porque colabora al 100%. Se adapta totalmente a nosotros. Somos unos agricultores pequeños, con una forma de trabajar muy manual. Veritas nos planifica con tiempo para que estemos preparados, nos envía sus previsiones y, si hay algún imprevisto, no hay problema. Nos apoya, se espera”. Gemma dice que como pequeño agricultor es muy fácil trabajar con Veritas “porque su prioridad se ve que es dar ayuda a los pequeños agricultores. Estamos agradecidos y contentos”.

Conoce al resto de nuestros compañeros de viaje.