Qué comer al final del verano

La vuelta de las vacaciones es un momento dulce, venimos con las pilas cargadas y recordamos con una sonrisa paseos, comidas y conversaciones al aire libre. No obstante, no tenemos que bajar la guardia porque en esta época es cuando aparecen diversas enfermedades provocadas por un exceso de calor y humedad en los órganos internos.

Infecciones de orina, hongos como la cándida y la tendencia a sufrir un olor corporal fuerte son algunas de las afecciones comunes en esta época. ¿La razón? El calor estival y una hidratación deficiente han alterado nuestras defensas.

Pero no todo es a causa del calor, ya que en verano es fácil abusar de alimentos de naturaleza fría, alcohol, fermentados industriales y otros productos generadores de moco como los helados. En general, estos alimentos debilitan la digestión y promueven la fermentación patológica responsable de la proliferación de hongos en el sistema digestivo.

Por otro lado, el consumo de antibióticos de manera directa (para tratar infecciones, por ejemplo) o indirecta (consumiendo proteína animal no ecológica) acaba impactando sobre el sistema inmunitario y el resultado es una inflamación intestinal. Según la medicina china este hecho se enmarca en el concepto de humedad e insuficiencia del bazo, el área funcional responsable de una digestión saludable.

Qué comer al final del verano

Llegados a este punto, es hora de optar por una dieta que fortalezca la capacidad digestiva y que resuelva el exceso de inflamación y de moco. Como resultado, las defensas y el estado vital se verán reforzados.

Este tipo de alimentación se centra en reducir o eliminar la proteína animal durante una temporada, eliminar las harinas blancas, las grasas saturadas, el azúcar y el alcohol e incrementar el consumo de frutas y verduras de temporada principalmente las de color amarillo y de forma redondeada, como garbanzos, maíz, mijo, patata o calabaza. En cuanto a las cocciones descartaremos los crudos, los fritos y las barbacoas, y nos decantaremos por los hervidos, el vapor, el escaldado o el salteado rápido. Te recomendamos esta receta de cuscús con calabaza y garbanzos.

Y si sospechamos que hay demasiada humedad patológica es recomendable tener a mano algunas hierbas amargas para preparar una infusión de manzanilla. Sus propiedades frenan el crecimiento de hongos y bacterias y estimulan la inmunidad natural del organismo.