Los ácidos grasos omega-3 son un tipo de grasa necesaria para el buen funcionamiento del organismo, y recientes estudios la ha considerado fundamental en la dieta de los deportistas para mejorar la resistencia, reducir el daño muscular y los procesos inflamatorios.

Tanto en competición como en deporte de aficionados, el ejercicio físico intenso genera una sobrecarga de radicales libres que se tiene que contrarrestar con una alimentación rica en antioxidantes.