Fresas ecológicas – Estudios

Las fresas ecológicas se cultivan sin pesticidas ni sustancias químicas. Tienen una mayor actividad antioxidante, más cantidad en vitamina C y una concentración de polifenoles un 29% superior a las no ecológicas. Además de sus excelentes características organolépticas, la fresa también tiene una muy buena composición nutricional, marcada por un alto contenido en vitamina C y, en menor medida, por vitaminas del grupo B.
  • Ligera: tiene muy pocas calorías y se recomienda en las dietas hipocalóricas. No aporta grasas y su contenido en hidratos de carbono simples es muy bajo, por lo que se trata de una fruta muy recomendada para diabéticos.
  • Diurética: es desintoxicante y resulta beneficiosa en casos de retención de líquidos.
  • Digestiva: fresas y fresones son una gran fuente de fibra. Unos 100g de fresas contienen más del 13% de la dosis diaria recomendada de fibra dietética, lo que ayuda a mantener una buena digestión.
  • Reguladora: posee un elevado contenido en potasio y bajo en sodio, lo que resulta ideal si hay hipertensión arterial o afecciones de vasos sanguíneos y corazón.
  • Antioxidante: es rica en antocianinas, los polifenoles responsables de su característico color rojo intenso. Dichas sustancias tienen capacidad antioxidante, pero también actúan frente a muchas enfermedades cardiovasculares e inflamatorias.
  • Astringente: es beneficioso su consumo si hay diarrea y la infusión de sus hojas se puede consumir para calmar la inflamación del intestino.
  • Antibacteriana: previene y elimina llagas y heridas bucales, evita el sangrado de encías y previene la aparición de sarro y caries.
  • Acción cosmética: se puede emplear en uso tópico directamente sobre la piel para eliminar el acné, impurezas, poros abiertos, manchas y finas líneas de expresión. También para aportar claridad y luminosidad a la piel.
Es importante recordar que la fresa se consume directamente sin eliminar partes superficiales, por lo que la presencia de productos químicos con acción toxicológica podría causar efectos nocivos sobre la salud.
  • Control de nivel de plaguicidas: la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) emite periódicamente informes sobre la presencia de residuos de plaguicidas en los alimentos. El objetivo es informar de los impactos que presentan y que puede suponer un riesgo para la salud pública. Para ello se establecen los llamados límites máximos de residuos (LMR), que son unos niveles de plaguicidas en los alimentos autorizados. Cuando el LMR se excede indica que se han utilizado pesticidas fuera de las condiciones autorizadas, pero hay que considerar que en ocasiones esos residuos son el resultado de la aplicación de diferentes tipos de pesticidas en un cultivo o del uso de plaguicidas con más de una sustancia activa.
  • Resultados de la evaluación de las fresas no ecológicas: los resultados indican que un total de 1.151 muestras analizadas, aproximadamente en el 4% se encontraron residuos con valores superiores al LMR. Así, son uno de los alimentos con mayor exposición a la presencia de sustancias plaguicidas (Chemicals in food, 2015).

Fresas ecológicas

Una de las razones de peso que justifican el consumo de fresas ecológicas es, por supuesto, la no presencia de productos plaguicidas, pero no es la única, ya que la composición nutricional es también mucho más rica. En un estudio (Reganold et al. 2010) realizado en California de tres variedades de fresas tanto ecológicas como no ecológicas, las fresas ecológicas presentaron mayor contenido en materia seca, mayor firmeza mayor actividad antioxidante, mayor contenido polifenólico, mayor contenido en vitamina C y mayor contenido en antocianinas.
  • Mayor capacidad antioxidante: diferentes estudios de la zona mediterránea (Raigón, 2007) han analizado el contenido de sustancias antioxidantes polifenólicas y de antioxidantes totales. Nivel de polifenoles. Las concentraciones varían entre 868,06 mg kg-1 de peso fresco para las no ecológicas y 1231,86 mg kg-1 de peso fresco para las de origen ecológico. Así, la concentración en polifenoles es un 29% superior en las ecológicas.
  • Absorción de radicales libres: las fresas son las frutas rojas que presentan en conjunto, mayores valores de antioxidantes totales (TAS), oscilando entre valores de 7,57 y 10,43 mmol kg-1, siendo las ecológicas las que mayores niveles TAS aportan. En este sentido, Wang et al. (1996) midieron la capacidad que tienen ciertas frutas para absorber los radicaleslibres (ORAC) y demostraron que la fresa es la que posee mayor ORAC. Así, la capacidad antioxidante de las fresas es 2 veces la capacidad medida en las naranjas, 7 veces en las manzanas y los plátanos, 11 veces en las peras y 16 veces en el melón.
Fuente: M. D. Raigón – Dto. Química de la Escuela Técnica Suprior del Medio Rural y Enología. Universidad Politécnica de Valencia. Selección de estudios sobre los beneficios de lo productos ecológicos.  

Flor de Doñana – Compañeros de viaje

Flor de Doñana es nuestro proveedor de fresas ecológicas, ubicado en el Parque Natural de Doñana, un entorno privilegiado para el cultivo de fresa, debido a la gran cantidad de horas de sol. Juan María Rodríguez fundó su empresa agrícola hace más de 16 años, para cultivar fresas, frambuesas y arándanos ecológicos. Como él mismo explica «cada día recogemos sólo aquellos frutos que están en el punto justo de maduración». Después se envasan, se colocan en el camión frigorífico y al día siguiente ya están en nuestras tiendas.  «Nuestra relación con Veritas es excepcional porque trabajamos con los mismos objetivos y filosofía, y es así desde aquel primer encuentro en la Feria Biofach, en Alemania, hace ya 13 años», relata Juan María. Y, añade «es el tipo de cliente que valora un producto orgánico: cómo se trabaja, que hay detrás socialmente, de dónde proviene, que valora a la gente que estamos aquí». De familia de agricultores, explica que sus cultivos siguen «la tradición de siempre rechazando los pesticidas y otros elementos artificiales que alteran los tiempos de la madre naturaleza. Y añade que el modelo ecológico conlleva una serie de requisitos que van más allá de la utilización o no de determinados químicos: se trata de compatibilizar el desarrollo económico de la zona con la protección de la tierra. Una de las prioridades de la agricultura ecológica es la reducción de la huella de carbono y la huella hídrica, dos puntos fundamentales a la hora de preservar el medio ambiente y asegurar el equilibrio natural de los cultivos en armonía con el entorno. «Creemos que el futuro sólo existe si cuidamos la tierra. En Flor de Doñana medimos anualmente nuestra forma de consumir y producir con el objetivo de reducir al máximo la huella de carbono e implementamos las medidas necesarias para conseguirlo». Por ejemplo, han cambiado la iluminación a luces LED, utilizan motores eléctricos de bajo consumo y eligen envases reciclados. «Asimismo, también medimos la huella hídrica, que es igualmente importante para ser lo más responsables posible y reducir nuestro rastro en el mundo. Hace ya muchos años que poseemos los últimos avances tecnológicos para la optimización del agua de riego, pero aún así queremos seguir mejorando, y por ello vamos a participar en un estudio de la Universidad de Córdoba». Para asegurar que sean dulces y sabrosas, las fresas deben madurar en la planta y nunca recolectarse antes de tiempo. Su temporada se extiende de febrero a mayo, aproximadamente, y en ese tiempo se convierten en protagonistas indiscutibles de muchos platos: tartas, helados, bizcochos, gelatinas y mermeladas. Además de las fresas, de Flor de Doñana también nos llegan arándanos y frambuesas hasta bien entrado el verano. Tanto unos como otras aportan altas concentraciones de vitamina C, minerales y antioxidantes, y ayudan al organismo a combatir los radicales libres que destruyen las células. Diferentes estudios demuestran que el nivel de nutrientes es notablemente más elevado si las frutas son de origen ecológico y se han cultivado de forma natural y sin la ayuda de pesticidas ni plaguicidas.