Los germinados son brotes llenos de energía y vitalidad y su excepcional cantidad de nutrientes los hace indispensables en una dieta sana. Además, aportan textura y sabor a numerosos platos. Hacerlos en casa es más fácil de lo que parece y sólo se necesitan semillas de buena calidad, un germinador y agua.

Las semillas son un pequeño gran tesoro gracias a su riqueza nutricional, su sabor, su textura y su aroma. Enriquecer la dieta y hacerla más nutritiva es tan simple como tener semillas variadas a mano en la cocina e incorporarlas al menú familiar.