Mantener la juventud por dentro y por fuera es sencillo si sigues una dieta basada en antioxidantes, ya que aunque nuestro organismo es capaz de generarlos por si mismo, con el paso del tiempo necesitamos una pequeña ayuda a través de la alimentación.

De la misma forma que alimentas a tu organismo para tener más energía, sentirte mejor y protegerte de las enfermedades, tu piel también necesita comer y estar bien nutrida, en especial durante los meses más fríos del año.

Tanto en competición como en deporte de aficionados, el ejercicio físico intenso genera una sobrecarga de radicales libres que se tiene que contrarrestar con una alimentación rica en antioxidantes.