Todo sobre el aceite de coco

El aceite de coco destaca por sus numerosos beneficios y su gran versatilidad. Tanto se puede utilizar para cocinar como para tratar infecciones, sin olvidar sus aplicaciones cosméticas para hidratar la piel y el cabello.

Desde hace unos años el aceite de coco ha visto como su demanda crecía espectacularmente debido a sus numerosos beneficios para la salud y su gran versatilidad a todos los niveles. Tanto se puede utilizar para cocinar como para tratar infecciones, sin olvidar sus aplicaciones cosméticas para hidratar la piel y el cabello. Hay que conservarlo al abrigo de la luz del sol y no precisa refrigeración. Gracias a su alta capacidad antioxidante se mantiene largo tiempo en buen estado.

Todo sobre el aceite de coco

El aceite de coco que nos interesa se obtiene de la presión en frío y no ha sido refinado, blanqueado, hidrogenado ni desdodorizado. Por tanto, no contienen grasas hidrogenadas (trans) ni colesterol. Aproximadamente 2/3 de la grasa saturada del aceite de coco están compuestos por ácidos grasos de cadena media que no tienen efectos negativos sobre el colesterol y ayudan a proteger el corazón.

El aceite de coco hidrogenado pasa por un proceso que requiere el uso de aluminio y níquel para endurecerlo y durante dicho proceso desaparecen las vitaminas y otros nutrientes. Además, muchas marcas refinan el aceite de coco sometiéndolo a calor y a solventes, y el resultado es un aceite poco saludable.

  • Adecuado para todas las dietas: es un alimento apto para vegetarianos y veganos y para dietas crudas (raw), ya que se elabora a una temperatura inferior a 40ºC.
  • Ayuda a controlar el peso: a diferencia de muchos otros aceites, el de coco contiene MCT (triglicéridos de cadena media), una grasa saturada con propiedades únicas. Los triglicéridos de cadena media se transportan directamente al hígado después de su consumo, mientras que las grasas de cadena larga entran en el torrente sanguíneo más tarde (durante el proceso digestivo) y circulan por todo el cuerpo antes de llegar al hígado. Ello da una oportunidad única a las grasas de cadena larga para almacenarse en nuestro organismo como grasa. Por el contrario, los triglicéridos de cadena media se queman como energía de manera inmediata y no se almacenan como grasa corporal. Cuando estos triglicéridos se queman como energía actúan como leña para avivar las llamas del metabolismo y el resultado colateral es la quema de los ácidos grasos de cadena larga, justamente los que el cuerpo almacena como grasa corporal.
  • Mejora la digestión y la absorción de nutrientes: contribuye a mejorar el sistema digestivo y evita varios problemas relacionados con la digestión, como el síndrome de colon irritable. Y también ayuda en la absorción de vitaminas, minerales y aminoácidos.
  • Acelera la curación de infecciones y heridas: los ácidos grasos de cadena media son poderosos antimicrobianos, antivirales y antifugicidas, y por ese motivo el aceite de coco se puede aplicar en rasguños y cortes. El aceite forma una capa fina que protege la herida de polvo, bacterias y virus, acelerando el proceso de curación y reparando los tejidos dañados.
  • Tiene propiedades antienvejecimiento: se puede aplicar directamente sobre la piel (sustituyendo o complementando las cremas hidratantes) o como aceite de masaje, ayudando a conservar la piel tersa y sin arrugas. Tiene la capacidad de evitar la formación de radicales libres y limita los daños que sufre la piel por una exposición excesiva al sol. Así, tras una aplicación regular, la piel recupera su suavidad, flexibilidad y tonicidad.
  • El mejor remedio para el cabello: aporta brillo y estimula el crecimiento del bulbo piloso. Usado tras el lavado resulta un excelente acondicionar y proporciona la nutrición esencial que necesita el pelo reseco y dañado.

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En la cocina

Es termoestable, lo que significa que, a diferencia del resto de aceites, no se oxida al calentarse y no desarrolla elementos cancerígenos químicos a temperaturas moderadamente altas. Así, se puede usar para freír, hornear o asar. Por otra parte, el aceite de coco solidifica a menos de 25ºC, y en estado sólido es perfecto para usar como sustituto de mantequilla o cremas para untar.

En este vídeo te mostramos cómo utilizarlo en la cocina, tanto sólido como líquido.