Verduras crucíferas, protectoras de la salud

Las llamadas verduras crucíferas tienen propiedades medicinales que ayudan a proteger nuestra salud de diferentes enfermedades. Pertenecen a este tipo de verduras la col, el brócoli, la coliflor, la col lombarda, las coles de Bruselas, el rábano, el nabo, la rúcula…

El primer estudio que dio a conocer las extraordinarias cualidades de las verduras crucíferas se publicó en 1978. Estudios posteriores asociaron los índices de cáncer más bajos con un mayor consumo de este tipo de verduras, que reciben este nombre a causa de sus hojas en forma de cruz.

Sus propiedades han estado documentadas de manera tan contundente que el Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos y la Sociedad Americana de Cáncer recomiendan consumir al menos una ración de crucíferas al día.

Verduras crucíferas, protectoras de la salud

Col, vitaminas y fibra

Es originaria de diversas zonas de la costa europea, y ya la cultivaban los egipcios hacia el 2.500 a.C.

Se consume cruda, cocida, fermentada o en zumo. Se pueden aprovechar las hojas exteriores para hacer salteados de verduras, ya que son muy ricas en vitaminas, minerales y fibras.

Todas las verduras de la familia de las coles (col de Bruselas, brócoli, coliflor y col lombarda) previenen las enfermedades degenerativas, estimulan el sistema inmunológico y contienen azufre, un potente antioxidante.

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Rábano, diurético y rico en hierro

Ya se cultivaba en China hace 2.500 años y también se encuentra representado en las pirámides de Kheops.

Es un excelente diurético que resulta ideal para acompañar alimentos fritos, ya que disuelve las grasas y ayuda a su digestión. Tiene un sabor ligeramente picante y sus hojas son muy ricas en hierro.

Nabo, más calcio que la leche

Además de hierro, las hojas del nabo contienen 190 mg de calcio por cada 100 g. Es, por tanto, la verdura más rica en este mineral, e incluso tiene más que la leche.

Es destacable su capacidad para eliminar el ácido úrico de la sangre a través de la orina y por eso es muy útil en caso de gota. Tiene muy poca grasa y favorece la digestión de alimentos grasientos. Lo mejor es acompañar este tipo de comida con un par de cucharadas soperas de nabo rallado crudo.

Te proponemos esta receta de guiso de verduras de raíz.

Rúcula, muy digestiva

Es una planta mediterránea, que ya se cultivaba durante la época de los antiguos romanos. Se encuentra de manera natural en caminos y campos de cultivo.

Tiene un sabor picante y un importante efecto digestivo.

Añade rúcula a esta ensaladilla de quinoa con aliño de hummus.